1er. ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE DIRIGENTES
DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD

 Bogotá, Colombia 14 al 18 de Agosto 1968

 

CONCLUSIONES

 

I.- ESENCIA Y FINALIDAD DEL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD CON SUS MATICES EN AMÉRICA LATINA.

Los CURSILLOS DE CRISTIANDAD son un movimiento de Iglesia que, mediante un método propio, posibilitan la vivencia de lo fundamental cristiano, en orden a crear núcleos de cristianos que vayan fermentando de Evangelio los ambientes, ayudando a descubrir y realizar la vocación persona, con respeto de la misma.

El Movimiento es perfectamente consciente de estar incrustado en una realidad concreta y específica de Iglesia  y mundo (1) y está, por lo tanto comprometido, actuando dentro de su esencia, finalidad y método en la solución de la problemática de Latino América, principalmente en evangelización, promoción integral de la persona humana y de la familia y cambio de estructuras, conforme a la doctrina de la Iglesia, prestando nuestra solidaridad y colaboración con los cristianos y no cristianos.

Preocupados en crear una Iglesia que sea signo de servicio a la humanidad en vías de desarrollo de la América Latina, queremos evitar todo triunfalismo espiritual o material en nuestras manifestaciones.

 

-   MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD Y PASTORAL DE CONJUNTO

Dentro de la acción pastoral de conjunto el Movimiento de Cursillos es un agente con función específica.

Esa función está determinada por su finalidad, esencia y método en la acción total de la Iglesia.

El ENCUENTRO declara que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad está dispuesto a colaborar en la planificación y ejecución de los planes pastorales respectivos.

 

-   INTERCAMBIO Y PRÓXIMO ENCUENTRO

El ENCUENTRO recomienda promover a nivel latinoamericano el intercambio de experiencias con el fin de mantener la unidad en la esencia y finalidad del Movimiento y colaborar con la Iglesia a nivel regional, para lo cual recomienda la formación y vivificación de los Secretariados Nacionales y la incorporación a éstos de un Vocal de Intercambio.

El ENCUENTRO no juzga conveniente, por el momento, la creación de un Secretariado ni de una Oficina de Coordinación en América Latina.

El ENCUENTRO recomienda la realización de un segundo Encuentro de Dirigentes de América Latina, a realizarse en México durante el año 1970, con ocasión de la II Ultreya Mundial; encomendado al Secretariado Nacional de México la organización del mismo, con la colaboración de los otros Secretariados Nacionales en carácter de corresponsables.

 

II.- PRECURSILLO

1.- Para introducir el Movimiento de Cursillos en una Diócesis deberá contarse siempre con la aprobación de la Jerarquía. Conviene informar de la finalidad y de los buenos resultados del Movimiento al clero de la Diócesis, para que, al conocerlo, lo deseen y lo apoyen.

 2.- Hay que dar al Precursillo la importancia fundamental que tiene para que se obtengan buenos frutos en el Postcursillo, ya que la cristianización de los ambientes depende en gran parte de la buena selección de los candidatos.

 3.- El Manual de Dirigentes nos señala las condiciones generales del candidato ideal; pero, de acuerdo con las circunstancias de cada caso y de cada lugar, pueden aceptarse excepciones. En estos casos es de esencial importancia la preparación de estos candidatos para que, cuando estén en condiciones de mejorar como hombres y como cristianos, puedan asistir a un Cursillo. Las circunstancias deben ser siempre favorables.

 4.- En todos los casos es indispensable dar al candidato una preparación adecuada.

 5.- El presentante debe dar testimonio de auténtica vida cristiana. El grupo o la persona que hagan la presentación deben también responsabilizarse de la perseverancia de su candidato durante un tiempo prudencial, mientras se incorpora plenamente a su comunidad eclesial.

6.- El Secretariado debe mantener un estudio adecuado de los ambientes para que los Cursillos de Cristianada cumplan su finalidad dentro de la Iglesia en el momento actual, tomando en cuenta la pastoral diocesana. Por lo tanto, seleccionará los candidatos que, con las casualidades debidas, sean líderes de los ambientes que se quieren vertebrar en cristiano y aquellos que influyen más en los cambios de estructuras y en la promoción humana.

7.- La selección definitiva de los candidatos de cada Cursillo corresponde hacerla siempre al Secretariado, el que puede oír al Director Espiritual y al Rector.

 

III.- CURSILLO

1.- El ENCUENTRO Latinoamericano de Delegados Nacionales de Cursillos de Cristiandad reconoce los bienes conseguidos hasta ahora con la aplicación del Método y proclama la necesidad de una adhesión fundamental a las exposiciones del Manual de Dirigentes.

2.- Admite, sin embargo, la necesidad de una adaptación en línea con su contenido doctrinal distinguiendo lo esencial, lo importante y la accidental.

3.- Esta adaptación surge necesariamente:

     a) del panorama concreto;
b) del Dirigente, que es persona activamente responsable, y
c) de los enriquecimientos en el seno de la misma Escuela.

4.- Muchas adaptaciones surgen espontáneamente manteniendo su fidelidad al esquema base por la visión preocupadamente realista de los Dirigentes en el seno de la Escuela, con la aprobación de cada Secretariado.

5.- Para obviar la tentación de una adhesión reglamentista y material al Manual llamamos la atención sobre los conceptos básicos del Movimiento de Cursillos y las notas que definen una cristiandad auténtica (2)

6.- La actual preocupación por la realidad social de América Latina no es tanto un problema de contenido temático de los rollos, cuanto una presentación del Mensaje Evangélico, válido para todos, de una manera encarnada en la circunstancia concreta del ambiente donde se dicta el Cursillo, para suscitar así, por imperativos de la Gracia auténticamente vivida, una respuesta a los concretos problemas humanos que se oponen al reino de Dios. Esto supone una mayor sensibilización por parte de los responsables del Movimiento en el Postcursillo.

7.- El ENCUENTRO latinoamericano constata con alegría que ya se está realizando esto y nos sentimos comprometidos a conseguir mucho más.

 

IV.- POSTCURSILLO

1.- Definición: Para poder reflexionar sobre el Postcursillo es necesario tener presente la finalidad del Movimiento. Enfatizamos la libertad del individuo en la realización de su vocación.

2.- Finalidad y Técnica: Finalidad: Posibilitar e impulsar al cursillista para que viva la gracia consciente, creciente y difundida. Técnica: Reafirmamos como medios fundamentales de promoción y perseverancia:

a) Reunión de Grupo.- Es aquello que, al vivirlo, hace que exista un grupo de cristiandad. Mecánica:

1)  Fórmula concreta a través de la cual se reúne el grupo de cristiandad.

2)  Se considera que es eficaz la fórmula concreta que conocemos.

3)  Igualmente se consideran válidas como reuniones de grupo aquellas que contengan los tres pasos fundamentales de compartir: la vida de piedad, un progresivo conocimiento de Cristo y una inserción del cristianismo en las estructuras, teniendo en cuenta que el Papa señala que esta fórmula es propia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y la denomina “Semilla de amistad” (Pablo VI, alocución del 7-2-1968).

El ENCUENTRO ve que muchos fallos y el desprestigio de la Reunión de Grupo se producen al dar mayor importancia a la mecánica que al espíritu, e insiste en que una reunión de grupo no cumplirá su función si los componentes no forman un grupo de cristiandad.
 

b) Ultreya.

1)  Afirmamos el carácter vivencial de las Ultreyas, sin que esto signifique subestimar su valor formativo.

2)   No hay ningún método concreto que sea esencial en la Ultreya.

3)  El mejor método será aquel que permita vivir, compartir y acrecentar el espíritu despertado en el Cursillo.
 

c) Asistencia a Clausuras.

Asistencia a Clausuras: Insistimos en el valor de las clausuras como medio de perseverancia y la necesidad de promover cada vez más la asistencia a las mismas.

 

3.-  Estructuras que posibilitan el Postcursillo:

a) Secretariado:

a1.-  Afirmamos que el Secretariado Diocesano es esencial al Movimiento.

a2.- Ninguna estructura concreta es esencial en la constitución de un Secretariado,  debiendo responder de la mejor manera a la eficacia de su misión y al grado de desarrollo del Movimiento.

a3.- Dada la situación actual del Movimiento y la necesidad de una Pastoral de Conjunto, creemos deber recalcar la urgencia de que los Secretariados reconozcan la importancia de su misión de relación, tanto interna en el Movimiento, como externa con los demás Movimientos de la Iglesia.

a4.-  El Secretariado, respecto de los Cursillistas, en el Postcursillo, será un organismo de servicio y no de jurisdicción.

 

b) Escuela:

b1.-  Todo Secretariado Diocesano deberá tener su Escuela de Dirigentes.

b2.- Su función será la capacitación de Dirigentes del Movimiento (seglares y sacerdotes) y no únicamente de los tres días (del Cursillo), entendiendo por capacitación: proporcionar, intensificar y promover el trípode PIEDAD, ESTUDIO Y ACCIÓN.
 

4.- Coordinación con otros Movimientos:

Proclamamos la necesidad de que los Secretariado Diocesanos, cara a las exigencias de una Pastoral de Conjunto, establezcan diálogo con otros Movimientos y organizaciones con iras a dar mayor eficacia a la misión de la Iglesia.

Reafirmamos que el Movimiento de Cursillos de cristiandad motiva al Cursillista para optar libremente según su vocación personal y lo informa y sensibiliza constantemente en los temas que atañen particularmente a la circunstancia específica en que está inmerso.

Es consecuencia de este hecho la capacidad de cada Cursillista que vive el espíritu del método para asumir su compromiso temporal frente a la problemática latinoamericana.

 

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1. Cfr. Ponencia de Colombia: “Panorámica socio-económica, religiosa y cultural de América Latina, en la cual han de ubicarse los movimientos de apostolado seglar y en particular el Movimiento de  Cursillos de Cristiandad”.

2. Cfr. Ponencia de Puerto Rico: “Conceptos básicos sobre los que se ha desarrollado el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, a la luz de su historia y del Vaticano II”, y Ponencia de Venezuela: “La Cristiandad, como objetivo de los Cursillos de Cristiandad”.