Nº 004                                                                                                               Febrero 2003

“No os acomodéis al mundo presente, antes bien
transformaos mediante la renovación de vuestra
mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad
de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto
.
Rom. 12,2

 

Carisimos hermanos y hermanas cursillistas:

En mi última carta mensual, de Enero de 2003, una mirada personal para un inicio de año, prometí que en las cartas siguientes volvería a comentar, a modo de reflexión y no de sugerir nuevas propuestas, algunos de los temas más importantes de nuestra Carta Magna – Ideas Fundamentales del MCC. Me parece oportuno recordar y reconocer: a) que el OMCC tiene su razón de ser en la voluntad de todos los Secretariados Nacionales reunidos en un Encuentro Mundial; b) que las balizas de su presencia en el MCC, como organismo de comunión, se encuentran, por tanto definidas en IFMCC. Mis comentarios estarán pues, fundamentados en IFMCC, segunda redacción – Edición típica, 1991; c) que, no obstante ser IFMCC el texto base y oficial del MCC, como todo aquello que es humano y limitado, no es un texto cerrado y, por tanto, no está inmune a reflexiones ulteriores y en caso de consenso, a cambios significativos. Estas reflexiones, no se pueden reducir, sin embargo, únicamente a críticas negativas y, frecuentemente hasta corrosivas, sino que deberán orientarse a un análisis, desde la mirada de Dios, de los “signos de los tiempos” y de la incidencia que estos signos puedan tener, en la práctica, para el MCC del tercer milenio.

En la carta de Diciembre de 2002 propuse una reflexión más cuestionadora acerca del CARISMA. Tengo plena conciencia de la dimensión polémica del asunto, pero no por eso puedo dejar de referirme a él, más como un colaborador que como alguien que tenga una opinión definitiva. En esta carta quiero proponer algunas consideraciones sobre la “Introducción” de IFMCC que, luego del inicio, se refiere al “carisma fundacional”. Sin otra pretensión que la de colaborar con aquellos que seriamente se preocupan de este asunto, les presento aquí algunos aspectos que me parecen fundamentales.

Primer punto: la cuestión de la mentalidad. Luego de la Introducción de IFMCC aparece este tema, sin duda fundamental para el Movimiento y, sobretodo, en una apreciación más personal, para los responsables y dirigentes en todos los niveles. Allí se afirma que “todo lo que es esencial para el MCC está invadido por su Mentalidad” (Introd..1,2). Más adelante dice que “la mentalidad es creativa y liberadora; y, por eso engendra criterios y no normas.”

El término “mentalidad” traduce, evidentemente, “una manera de pensar o de juzgar”. Bien lo sabía San Pablo cuando, al enseñar a la comunidad cristiana de Roma, los exhortaba y nos exhorta también hoy, a “renovar” nuestra manera de pensar. A renovar, por lo tanto, su mentalidad. No es necesario ir muy lejos para verificar que, en el caminar de la Historia, cualquier mentalidad debe estar abierta a lo nuevo y a los cambios profundos que se producen en las culturas.

Ahora, para cualquier hombre o mujer, como para todo cristiano, pertenezca o no a una organización eclesial o movimiento de espiritualidad, cambiar de mentalidad significa convertirse. Esto es, pasar de una cosmovisión a otra. Que es iluminar el propio camino y el camino de las personas y de la historia con la luz de Cristo. Y, en si mismo y en la historia, insertar los valores del Reino de Dios y los criterios del Evangelio.

Ahora, si la mentalidad que es el fundamento del Movimiento, debe ser “creativa y liberadora”, no debería uno preguntarse: ¿vale la afirmación de que “comportando la mentalidad un núcleo irreducible, originario y originante, que, en último término, la identifica: es como el carisma inicial” (cf IFMCC 1,6)?  O mejor dicho: si la Mentalidad, debiendo ser “creativa y liberadora”, contiene el “carisma inicial” ¿no podrá ella, entonces, adecuarse a los “signos de los tiempos”, en vez de pensarse que, por ser considerado una regla el “carisma inicial” sea una ley pétrea?

Segundo punto: otras preguntas que mueven a reflexión:

a)    Si la mentalidad debe ser “creativa y liberadora”, ¿no debería, entonces, el propio carisma inicial adaptarse a los mismos “signos de los tiempos”? Hago presente de que, después del Concilio Vaticano II, casi todas las Ordenes y Congregaciones religiosas hicieron una verdadera revolución en sus posturas y rutinas tradicionales, revisando su mentalidad y sus prácticas en busca de una adecuación a la realidad, en otras palabras, a los “signos de los tiempos”. Adecuación que, al mismo tiempo respetara su carisma fundacional y estuviera abierta a una necesaria y urgente conversión a los llamados del Espíritu Santo, siempre presente y activo para “mostrarnos toda la verdad” (Jn. 14,26);

b)    En el caso de que “carisma” signifique un cierto encasillamiento de la mentalidad o cercenamiento de la libertad del Espíritu que “sopla donde quiere y cuando quiere” (cf.Jn 3,8), ¿podrá tal significado ser invocado para no revisar nada en el camino del Movimiento?

c)    Toda vez que “volver a las fuentes” signifique realizar cosas solamente porque son tradicionales o porque “siempre fueron así”, ¿creen ustedes que el sólo uso de esas expresiones estarían dando legitimidad a ciertas acciones, de modo que todo el MCC tuviera que aceptarlas so pena de ser considerados infieles a los que tengan una opinión diferente?

Sin poner en duda y sin minimizar cualquiera de las opiniones vigentes, sino, por el contrario, queriendo valorizarlas, sobre “carisma”, “carisma inicial” o “carisma fundacional”, y siempre tomando en cuenta que nuestra misión principal es buscar la unidad en torno de aquello que es esencial para nuestro querido MCC, estimo que no podemos huir de consideraciones y reflexiones que vengan, en la práctica, a agilizar la acción evangelizadora del propio Movimiento y de todos aquellos que están comprometidos como protagonistas en la formulación teórica de su doctrina y como agentes de una actuación efectiva.

Tercer punto: por último y como refuerzo de estas breves consideraciones, recuerdo la afirmación de las mismas IFMCC: “la mentalidad… genera criterios y no normas, porque el criterio libera, mientras que la norma, aunque orienta, puede, a veces, restringir o aniquilar… “ (cf.IFMCC 1,4) . ¿Para el MCC sería este el sentido de las palabras de Jesús en el Evangelio de San Marcos: “Y les dijo: “El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado? (Mc. 2,28). 

Mi fraternal saludo a los hermanos cursillistas de todo el mundo, mientras espero sugerencias, evaluaciones y opiniones constructivas.

Del amigo y hermano en el Señor Jesucristo

 
P.José Gilberto Beraldo
Asesor Eclesiástico del Comité Ejecutivo del OMCC


 

Primera reunión ordinaria del OMCC – de conformidad con lo que informamos en nuestra carta de convocación, nº 016-02, de noviembre del 2002, vamos a tener en Barranquilla, Colombia, en los días 23 y 24 de junio/2003, la primera reunión estatutaria de la actual gestión del OMCC con los cuatro Grupos Continentales. En aquella misma carta enviamos la Agenda preliminar de la reunión y solicitamos la confirmación de la presencia de los Grupos Internacionales. Ahora estamos reiterando nuestra solicitud para que nos confirmen su participación y nos envíen eventuales sugerencias de temas o asuntos que les gustaría ver incluidos en la agenda.

Eventos Internacionales – con mucho gusto y alegría registramos la invitación del Grupo Asia-Pacífico para que el OMCC participe de su 17º Encuentro que celebrarán en los dias 9 al 12 de octubre de 2003, en la ciudad de Kaohsiung, Taiwan y tratará del tema “Família y Evangelización”.

Directorio – reiteradamente, sea por correo normal o electrónico, hemos insistido en que todos los Secretariados Nacionales mantengan actualizado al OMCC informándole los cambios de dirección, coordinación, etc. deseamos que nuestros contactos lleguen al mayor numero posible de destinatarios en el MCC. Pero, muchas cartas volvieron al OMCC por dirección incorrecta o insuficiente. Lamentablemente ni todos los países nos enviaron los datos más recientes de su dirección. De todo modo, para conocimiento de todos, estamos agregando a esa y con las correcciones que nos han llegado, los datos de que disponemos. Mientras tanto deseamos hacer algunos comentarios sobre los criterios de los cuales nos hemos utilizado para confeccionarlo para que, también se haga más fácil su utilización y comprensión por la parte de todos:

1. Nomenclatura – observamos que hay variación entre los distintos lugares en el título del alico responsable por el Secretariado Nacional (presidente, coordinador, coordinador laico, director ejecutivo, etc.) En aras a la padronización, hemos decidido utilizar, en el presente directorio, únicamente el título de ‘coordinador’.

2. Dirección el la correspondencia – Muchos Secretariados Nacionales nos enviaron la dirección de todos sus integrantes, por lo que agradecemos. De nuevo, por cuestiones de padronización, incluimos en el presente directorio solamente el la dirección del coordinador, el cual, al recibir la correspondencia, por cierto la divulgará entre los demás. 

3. Correo electrónico – A los Secretariados Nacionales que dispongan de una dirección apropiada, buscaremos enviarles nuestra correspondencia por ese medio, razón por la cual solicitamos sea el OMCC informado de todo y cualquier cambio.

4. Organismos múltiplos – Observamos que, en algunos países, existe más de un organismo ejerciendo alguna forma de coordinación en el MCC. Por ejemplo, los representantes del Vietnam en la Diáspora aparecen en distintos países. Otro ejemplo: en Canadá hay representantes hispánicos y francófonos. En Corea, hay representantes de  habla inglesa. En ese nuestro directorio, tales organismos están relacionados en el Grupo Internacional al cual pertenezcan. Entretanto, por razones de orden económico, pasaremos a enviar nuestra correspondencia solamente al Secretariado Nacional de cada país, el cual repasará a los distintos organismos copia de la misma.

5. Actualización permanente – Brevemente, en nuestra página en la Internet, el directorio será publicado para que a cada país sea posible providenciar directamente cualquier alteración de los datos.

 

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