n.º 007                                                                                                                                                Mayo 2003

Señor, enséñame el camino de tus mandamientos,
Que yo lo seguiré hasta el final (Salmo 119,33)

“Todo lo contrario, el que se fija atentamente en la Ley perfecta

que nos hace libres, y persevera en ella; este que no oye para luego olvidar,
sino para cumplir lo que pide la Ley, será feliz al practicarla”
Stgo. 1,25

  

Queridos hermanos y hermanas cursillistas de todo el mundo:

¡La paz, la vida y las alegrías del Señor Resucitado estén con todos ustedes!

Toda la Iglesia de Jesús, por lo tanto todos nosotros, hemos celebrado hace poco menos de un mes las solemnidades de la Pascua, y continúa, en este tiempo pascual, su caminar por la historia de la Humanidad. Alegres por la victoria sobre la muerte y el pecado, redimidos por su preciosa sangre y vivificados por su Resurrección, renovamos los propósitos de nuestra misión: anunciar al mundo del tercer milenio la buena noticia del Señor resucitado: “Hemos visto al Señor, está vivo” (cf. Jn.20,18). Revestido de esa certeza y consciente de su responsabilidad, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad renueva sus fuerzas, redimensiona sus energías, relee su carisma y retoma su camino para anunciar, a través de la palabra y del testimonio de sus militantes en sus propios ambientes, la Buena Noticia del Reino de Dios.

Fue, precisamente en este tiempo pascual que, como si fuera una muestra del amor privilegiado de Dios, el MCC, por intermedio de su Organismo Mundial, tuvo la gracia de estar en Roma, más precisamente en el Consejo Pontificio para los Laicos con la finalidad de ultimar los trámites relativos a la aprobación canónica de su Estatuto. Deseo comentar, pues, el significado del Estatuto para el Movimiento de Cursillos de Cristiandad a partir de su, ya próxima (si Dios así lo permite) aprobación canónica.

Fuimos recibidos en audiencia en la mañana del 30 de Abril, por Mons. Stanislaw Rilko, secretario de ese dicasterio, por el Sr. Guzmán Carriquiry, subsecretario, y por el canonista, Rev. Miguel Delgado Galindo, el OMCC presentó en Estatuto ya revisado de acuerdo con las observaciones hechas por el mismo Dicasterio al inicio de este año. Imposible describir en pocas líneas la cordialidad, el cariño, la apertura fraterna con que fuimos tratados y orientados, además de las palabras que nos dirigió Mons. Rilko de absoluta confianza, de acogida y motivadora esperanza para el MCC. Para quién, como yo mismo, consideraba un Estatuto como una mera exigencia canónica y por lo tanto, fría como los artículos de un código de conducta y sin mucha utilidad práctica para la vida; o para quien consideraba como suficientes las palabras de apoyo de dos Papas para su existencia y su presencia en la Iglesia, las sabias palabras de Mons. Rilko han abierto horizontes antes no vislumbrados. Por eso, quiero compartir con todos ustedes un poco de lo que sentí en aquellos benditos momentos que, lo confieso, operaron en mi una “conversión” en cuanto al significado y la importancia de un Estatuto canónicamente aprobado y reconocido por la Iglesia Católica. En algunos pocos puntos comparto con ustedes una síntesis de mis sentimientos y conclusiones.

1. Lo que no es un Estatuto.

a) una camisa de fuerza destinada a conculcar “la libertad de los hijos de Dios”, a limitar la acción de un Movimiento o de cualquier otra iniciativa apostólica;

b) una mera imposición o formalidad jurídica destinada a controlar o fiscalizar el MCC, obligándolo a rendir cuenta de cada paso o de cada acción en la vivencia de su carisma;

c) un instrumento coercitivo o represivo que imponga penalidades a las faltas o al los que “desobedecen” las orientaciones pastorales de la Iglesia o del propio Movimiento;

d) un conjunto de preceptos legalistas, propios para la entretención de personas especializadas en Derecho canónico o de especialistas que acostumbran “a amarrar fardos pesados e insoportables, poniéndolos en los hombros de otros, sin que ellos mismos levanten un dedo para moverlas” (Mt.23,4)

e) una “letra que mata” o que aborta iniciativas, proyectos, actividades o la propia creatividad del mismo Movimiento.

2. Lo que es o debería ser un Estatuto:

a) un “espíritu que vivifica”; el “reconocimiento” canónico podrá representar para el Movimiento una nueva primavera, un retorno a su entusiasmo inicial, una renovación necesaria para adaptarse a la cultura del hombre y de la mujer del tercer milenio” (palabras casi textuales de Mons.Rilko durante la audiencia). En ese contexto, podrá volver a ser como una nueva creación del Espíritu Santo que, continuamente, ¡“da vida, recrea y renueva la faz de la tierra”!;

b) un punto de partida y referencial para el diálogo fraterno; reinicio de una saludable apertura a partir de puntos convergentes, buscando descubrir siempre aquello que congrega y une, minimizando aquello que, por ventura, pudiera segregar. El Estatuto, públicamente reconocido por la Iglesia será, por lo tanto, una seguridad y una sólida base para todas las instancias del propio Movimiento;

c) un instrumento de comunión y solidaridad al interior del propio MCC, y entre él y los demás Movimientos eclesiales, a nivel mundial;

d) la certeza reconfortante de pertenencia a la Iglesia constituida en comunidad, pues el reconocimiento canónico significa encarnarse visiblemente en el Cuerpo Místico de Cristo;

e) el fortalecimiento de la dimensión peregrinante del MCC que, una vez aprobado el Estatuto de su Organismo Mundial, podrá mostrar al mundo entero los puntos concretos y disfrutar de su “ciudadanía”.( Paulo VI, I Ultreya Mundial, Roma, 1966);

f) una fuente legítima y legitimada por la Iglesia para la renovación de la mentalidad y de las ideas, para la revisión de los procedimientos y para una jovialidad constante del MCC, ahora y en el futuro.

Mis queridos hermanos y hermanas: en el contexto de tales expectativas, en el nombre del OMCC le solicito a todos los cursillistas del mundo entero que intensifiquen durante todo este año, hasta la aprobación definitiva de nuestros Estatutos, sus oraciones, palancas y sacrificios. Tenemos la absoluta certeza de que, con la Gracia de Dios, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad experimentará una “nueva primavera” y será como un relanzamiento de su carisma y de sus objetivos, constituyéndose el Estatuto en una fortísima motivación que renueve nuestro compromiso evangélico y eclesial. Sobretodo en esta hora providencial del nuevo milenio, en que hemos sido convocados por nuestro querido Pastor Universal, el Papa Juan Pablo II, a “ ¡lanzar las redes en aguas más profundas!” Todos estamos urgidos a un nuevo entusiasmo para llevar adelante – en comunión, en la unidad y en el respeto a la diversidad – la vocación a la que hemos sido llamados: ¡ir al encuentro del hombre, de la mujer y de la cultura del tercer milenio para anunciarles la Buena Nueva del Reino de Dios, ofreciéndoles la opción de una nueva vida!

Con mi abrazo fraterno, en el amor de Cristo resucitado y bajo la protección de María, la primera resucitada como su Hijo, me suscribo, hermano, servidor y amigo,

       P. José Gilberto Beraldo
          
Asesor Eclesiástico

 

 

 

Noticias acerca del Estatuto del OMCC: elaborado con la participación de los cuatro Grupos Internacionales, revisado y aprobado por los componentes de estos grupos que participaron en la reunión del OMCC en Berlín, en Octubre del 2001, el entonces Comité Ejecutivo del OMCC en las personas de Frances Ruppert y de P.Martín Bialas, lo entregó al Pontificio Consejo para los Laicos. Al inicio de este año, el mismo OMCC recibió de parte del Dicasterio romano, algunas observaciones para una adecuada revisión del Estatuto. Cumplidas tales exigencias, fueron recibidos en Roma el 30 de Abril por Mons. Stanislaw Rilko, por el Sr. Guzmán Carriquiri y por el padre Miguel Delgado Galindo – respectivamente, Secretario, Sub-Secretario y canonista de ese Dicasterio – el Comité Ejecutivo del OMCC (Francisco Alberto Coutinho, Antonio Carlos Salomao y el Padre Gilberto Beraldo), Sra. Frances Ruppert y Padre Martin Bialas, de Alemania; Padre Manuel Hinojosa, del GET; Mons. José Camacho Cruz, Luis Villareal y Bernardo Cantú Flores, del GLCC. Por la urgencia del tiempo y por el número limitado de participantes en la audiencia, no fue posible al OMCC extender la invitación a los otros Grupos Internacionales del MCC. En la Carta Mensual de este mês, el asesor eclesiástico del OMCC, expone el clima fraterno y cálido con que fuimos recibidos, como también el significado de un Estatuto de una entidad o Movimiento de Iglesia. De manera especial, lo que el Estatuto, con la gracia de Dios, ya en vías de su aprobación definitiva, va a representar para la vida de Cursillos de Cristiandad de aquí en adelante.

Comunicaciones en el OMCC:  periódicamente recibimos en nuestras oficinas, algunas revistas y boletines de distintos Secretariados Nacionales. Sabemos que la emisión de esos medios de comunicación es bastante onerosa considerando los aspectos tanto económicos como personales. Sin embargo, les recordamos que en estos tiempos de globalización, todo aquello que no es comunicado es como si no existiera. Por eso, estamos solicitando a todos los Secretariados Nacionales que tengan  sus revistas y boletines o cualquier otro instrumento de comunicación que los envíen al Organismo Mundial para que este pueda enterarse de la marcha del Movimiento en el mundo. Además hemos notado que la mayoría de estos medios no incluyen ninguna o casi ninguna noticia del MCC de otros países o de acontecimientos significativos a nivel mundial. En una cultura cuyo motor es la comunicación, ¿no les parece a ustedes que ya es la hora de revisar nuestros criterios con respecto a este asunto y de intensificar nuestras comunicaciones? ¡Pues, evangelizar también es comunicar!

Oraciones y Palancas: el OMCC está lanzando una campaña de oraciones, sacrificios y palancas para que nuestro Estatuto pueda obtener su aprobación canónica, y, después de 50 años de existencia en la Iglesia, encuentre su merecido lugar en el concierto de los organismos apostólicos hoy existentes. Las formas jurídicas y oficiales deberán aumentar, no solamente la credibilidad del MCC entre otras instancias de la Iglesia, sino que también deberá traer al propio Movimiento de Cursillos una “nueva primavera”, según la propia expresión del Obispo Secretario del Consejo Pontificio para los Laicos.

Visitas del OMCC: aprovechando la oportunidad del viaje a Roma, el Comité Ejecutivo del OMCC integrado por el Pe. José Gilberto Beraldo, Asesor; Francisco Alberto Coutinho, Coordinador y Antonio Salomao, Vice-coordinador, pasó por España para una visita oficial al Grupo Europeo de Trabajo del MCC, reunido en Córdoba. En esa misma ocasión, en carácter personal, los integrantes del OMCC hicieron una visita de cortezia a Mons. Sebastián Gayá, uno de los más importantes iniciadores del MCC y que vive en Madrid. 

Retiro espiritual para Dirigentes del MCC de Venezuela: durante la Semana Santa, en Caracas, Venezuela, el Asesor Eclesiástico del OMCC dictó un Retiro espiritual para ciento y diez Dirigentes del MCC. El tema fué: “Itinerário para una nueva Evangelización Inculturada” con una meditación y quatro charlas a cada día. La originalidad de ese Retiro ha sido una comunicación dinámica a través de proyector “data-show”. Las evaluaciones posteriores indican un gran provecho del Retiro por parte de todos los participantes. 

Reunión y Encuentros importantes en Colombia: por comunicaciones anteriores sea por el Secretaraido Nacional de Colombia o del GLCC o del mismo OMCC creemos que todos ya se han interado de los eventos conmemorativos en Colombia, del 23 al 29 de Junio del corriente año. La programación en detalles de la Reunión del OMCC – los quatro Grupos Internacionales – ya está en vias de conclusión y  pronto la enviaremos a los Grupos Continentales, los cuales confirmaron su asistencia.

 

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