n.º 008                                                                                                             Junio 2003

 

“No apaguen el Espíritu, no desprecien
 los dones de la profecía. Examínenlo todo
y quédense con lo bueno. (
1Tes 5,19)

 

Queridos hermanos y hermanas cursillistas de todo el mundo:

Esta es la octava carta que tengo la oportunidad y la alegría de escribirles. De hecho asumí esta tarea con el ánimo de concretar parte del proyecto del actual OMCC que es, contribuir de alguna manera, a la construcción de la unidad en la diversidad. Para eso, intento proponer y analizar, a la luz de la Palabra de Dios, de los documentos de la Iglesia y de nuestro texto-base, “Ideas Fundamentales del MCC”, criterios que lleven, con más seguridad y garantía de autenticidad, a la ejecución de los objetivos del MCC, buscando profundizar la reflexión sobre su carisma, y auxiliar la reflexión de sus responsables en el mundo, a cerca de los mejores caminos para que, en el contexto de la historia, en la pos-modernidad, anunciemos a Jesucristo y su Reino de salvación.

Animado por ese propósito, ya comencé, en cartas anteriores, a tratar del carisma del MCC, fuente de luz que ilumina su identidad y, sobretodo, foco de gran actualidad para la presencia de la Iglesia en la Historia.

Queridísimos, les entrego hoy para reflexión, más algunos puntos de referencias, esta vez inspirados en las propuestas de una destacada teóloga brasileña, María Clara Bingemer. Al término de una charla sobre teología de los Carismas en un Encuentro de Movimientos Eclesiales promovido por la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil – CNBB, la teóloga presenta “algunos aspectos nucleares y centrales de la teología de los carismas que pueden significar estimulantes desafíos para que los movimientos miren con más cuidado su vocación y misión eclesiales”. Veamos cuáles son estos puntos:

  1. El Espíritu tiende para el cuerpo de la persona humana, de la comunidad, de la institución, de la realidad. El Espíritu no es una fuerza que puja para la cima y saca al ser humano del ámbito de su realidad, sino que, por el contrario, algo que lo lleva siempre más para la realidad, a veces dura y rígida, de su comunidad eclesial, del tejido institucional de la Iglesia .

  2. Los carismas del Espíritu son gratuitos, que se dan con generosidad absoluta y se destinan a la “corporeidad” del ser humano, de la Iglesia y del mundo. No son monopolio de nadie, personas o instituciones.

  3. La autenticidad de los carismas puede ser discernida y probada en la medida en que ellos construyan la comunión, enriquezcan la Iglesia, hagan unidad inclusiva y no excluyente, envíen a la misión y mantengan la tensión fecunda dentro y fuera de si mismo toda la vida y al actuar cristianos y que es el movimiento que nos hace dispensar a nosotros mismos la misma consideración que dispensamos a los demás.

  4. La historicidad de la visualización de los carismas responde a una circunstancia histórica y va tomando aspecto y forma en la medida en que esta circunstancia vaya suscitando y provocando.

Y continúa María Clara: “A partir de estos puntos nucleares, se presentan algunos desafíos a fin de los movimientos, hoy, ocupen su lugar en la Iglesia, dentro de la comunidad, dejando de lado la tentación de construir una Iglesia paralela”. Son ellos:

  1. La autofagia de movimientos eternamente vueltos para adentro, formando sus propios miembros, que van engrosando sus propios cuadros, alienados de las urgencias de la Iglesia.

  2. La transnacionalidad peligrosa y tentadora válvula de escape de los problemas más concretos y reales de la Iglesia local, alejando a sus miembros del cotidiano, en nombre de una realidad suprahistórica que es falsa e inventada y sin consistencia.

  3. El carismatismo delirante y monotemático, desligado de un cristocentrismo comprometido y comprometedor; de los ásperos interrogantes de la Iglesia y de las aristas inevitables y más concretas de la realidad y de las mediaciones socio-históricas.

  4. La obsesión con la propia identidad que se opone a la realización de una nota particularmente importante de la Iglesia y de la vida de fe hoy: el dialogo, la apertura a la diferencia de otro, la comunicación con el diferente, y que me puede revelar preciosidades que no soy capaz de descubrir en el seno de mi comunidad.

  5. Una experiencia de Dios que sea puramente emocional, desligada de su raíz bíblica y evangélica.

  6. El diálogo de la fe con todas las formas de cultura, purificándose de la tentación de crear una cultura cristiana, al margen de los caminos por donde pasan las cuestiones, angustias y alegrías de los hombres y mujeres de hoy.

  7. La necesidad de tener en cuenta los grandes desafíos y líneas maestras de la Iglesia en sus diferentes instancias: local, nacional, continental y universal..

“Si fueran capaces de responder adecuadamente a esos desafíos, los movimientos serán, realmente una bendición para la Iglesia y han de abrir caminos para un futuro, donde los carismas laicos podrán contribuir mucho para que la comunidad eclesial en medio del mundo diga palabras de paz y justicia de manera inteligible al ser humano de hoy.”

Queridos hermanos y hermanas: dejándoles estas consideraciones, sugiero a todos – Secretariados Nacionales, Diocesanos, cursillistas – que deseen hacer comentarios o intercambiar conmigo sus ideas sobre este asunto u otro mencionado en algunas de mis cartas, que lo hagan con toda la libertad de hijos e hijas de Dios. Pues sólo así podremos contribuir eficazmente para un Movimiento actualizado y preparado para responder a los desafíos que, en nuestra cultura pos-moderna se le presentan a sus objetivos y a sus carismas para que sea un mensajero eficaz del Evangelio de Jesús y del Reino de Dios.

Mi abrazo fraterno y mi amistoso saludo, en el corazón de Jesús, por las manos de nuestra Madre y Madre de la Iglesia, María.

       Pe. José Gilberto Beraldo
     
Asesor Eclesiástico del OMCC

 

 

 


Eventos del MCC en Colombia: 
Como todos ya saben, en este mes,  del 23 al 29 de Junio, se van a celebrar las Bodas de Oro del MCC en Colombia, además del Cincuentenario del Primer Cursillo Femenino de ese país, de América y del mundo. Junto con esto, se realizará también en Colombia el pre-Encuentro del GLCC y la Primera Reunión Ordinaria del OMCC, con la participación de los cuatro Grupos Internacionales. Algunos asuntos importantes de esta reunión: informe sobre los trámites de aprobación de los Estatutos del OMCC por el Consejo Pontificio para Laicos, en Roma; realización de un Encuentro Mundial del MCC en Brasil, en 2005; posible revisión del libro base del MCC “Ideas Fundamentales del MCC” y otros asuntos de interés de los Grupos Internacionales. Por el OMCC participarán en esta reunión y de los demás eventos el Coordinador del OMCC, Francisco Alberto Coutinho; el Vice-Coordinador del OMCC, Antonio Carlos Salomao; el Tesorero del OMCC, Reginaldo Benedito Bastos Fava y el Asesor Padre José G.Beraldo. Contamos con las Palancas de todos para el éxito de todos estos eventos.

Cursillo en París – También, en este mes de Junio, del 6 al 9, se va a realizar en París, Francia, el Primer Cursillo en Lengua Francesa. En aquella ciudad, hasta hoy, se realizaron solamente cursillos en lengua española y en vietnamita. Pidamos todos  al Espíritu Santo que inspire, tanto al equipo como a los cursillistas para que la semilla que va  a ser lanzada dé muchos frutos para el futuro.

Asamblea Nacional de Canadá – Se realizó entre los días 17 y 18 de Mayo último, en Montreal, Canadá, una Asamblea Nacional de Lengua Española. Desgraciadamente la noticia no nos llegó a tiempo para haber alcanzado a pedir Palancas en nuestra  Carta Mensual. Sin embargo, hemos querido registrar el acontecimiento, ya que es de suma importancia que los dirigentes del MCC se reúnan para revisar la marcha de Cursillos y hacer nuevos planes.

Conferencia del MCC de Canadá – Este mes, del 26 al 29, se realizará una Conferencia del MCC de Canadá. Pedimos a todos que sean generosos en sus oraciones para que este evento sea provechoso para todos los cursillistas de ese país que participen.

Cartas mensuales – Han tenido una óptima repercusión las cartas mensuales que, en nombre del OMCC, envía el Padre Heraldo a los Grupos Internacionales y a los Secretariados Nacionales de todo el mundo. Con esta iniciativa se pretende crear una mentalidad de comunión, de participación, de intercambio de experiencias y como un foro  de discusión sobre el carisma, los objetivos, los métodos y la mentalidad del MCC. En este sentido, solicitamos a todos los Secretariados Nacionales, destinatarios de esta Carta Mensual, que no dejen de manifestar sus opiniones con miras a optimizar el trabajo del OMCC en el ejercicio de sus funciones estatuarias. Agradecemos profundamente a todos los que lo hicieron, contribuyendo así a un mejor desarrollo del MCC en el mundo.

 

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