nº 019                                                                                                            Mayo 2004

 “No penséis que he venido a derogar la ley y los
profetas; no he venido a derogarla, sino a perfeccionarla.
Porque yo os digo que si vuestra justicia
no supera la de los maestros de la ley y la de los
fariseos, no entraréis en el reino de Dios.”
(Mt 5, 17.20)

  

Carísimos hermanos y hermanas cursillistas de todo el mundo:

En nuestra ultima carta decíamos estar próximo el Primer Encuentro Mundial de Asesores Nacionales del MCC. A partir de la Carta a los Hebreos y de citas del Concilio Vaticano II hicimos algunas consideraciones acerca de la persona y de la misión del sacerdote tanto en el contexto de la Iglesia, como, en particular, en lo del MCC. Desgraciadamente, y por las razones ya expuestas en carta dirigida a los Grupos Internacionales y a los Secretariados Nacionales, no fue posible la celebración del Encuentro en lo cual, alias, se ponían tantas esperanzas.

La carta de hoy será diferente. Se trata de una carta-anuncio jubiloso. Por eso, viene firmada por el Comité Ejecutivo del Organismo Mundial de los Cursillos de Cristiandad.

Una alegre noticia. El día de 23 abril pasado, por la mañana, nos llega la tan deseada y esperada noticia: el Pontificio Consejo para los Laicos, órgano de la Santa Sede, aprueba canónicamente el Organismo Mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y, con el mismo acto, sus Estatutos. En el próximo día 11 de junio, viernes, a las once de la mañana, en el salón de reuniones del Pontificio Consejo para los Laicos, con la presencia del Comité Ejecutivo del OMCC, de los representantes invitados de los cuatro Grupos Internacionales, de representantes de Eduardo Bonnín Aguiló y de Mons. Sebastián Gayá Riera, de algunos invitados especiales que son los que más de cerca acompañaron el proceso; de algunos señores Obispos, el Presidente de aquel Dicasterio, Mons. Stanislaw Rylko, firmará el Decreto reconociendo el OMCC como “estructura de coordinación, promoción y difusión de la experiencia de los Cursillos, teniendo personalidad jurídica privada, al mismo tiempo que aprueba su Estatuto”, en conformidad con el contenido de la comunicación enviada por el PCL al Coordinador del OMCC.

Aprovechamos esa oportunidad para solicitaros, con insistencia que, en aquel día y hora, en los distintos efusos horarios, los curillistas de todo el mundo estén unidos en oración de gratitud al Padre de todos los dones, y de súplica por el MCC en el ámbito mundial. Aun que la aprobación canónica del OMCC y de su Estatuto no sea la aprobación del Movimiento de los Cursillos de Cristiandad, ya habrá sido un paso gigantesco en dirección a la unidad. Mientras tanto, esa aprobación, como ya escribíamos a Eduardo Bonnín comunicándole la noticia, facilitará el profundizar el dialogo y las reflexiones acerca de los temas tratados en la DECLARACIÓN DE MALLORCA, de noviembre de 2003. 

No es necesario repetir aquí todo el relato de nuestras luchas, del vaivén de revisión, corrección y adaptación necesarias para que el Estatuto de hace tantos años proyectado, se pudiera adecuar a las normas del Código del Derecho Canónico. El histórico completo de ese largo proceso lo estamos relatando en un documento que daremos a conocer en breves días. Esperamos que este documento, elaborado en todos sus detalles pueda servir para clarificar muchas dudas y algunos de los puntos que todavía pueden quedarse oscuros, permitiendo, quizás, interpretaciones inadecuadas o equivocadas.

El itinerario que culminó en la forma final del Estatuto fue, sin duda, largo y preocupante. La orientación y al acompañamiento de cerca de D. Miguel Delgado Galindo, canonista del PCL, han sido poderoso incentivo para que llegáramos al resultado final. Tres viajes a Roma y a la Diócesis de Fermo, e-mails cambiados con frecuencia y muchas llamadas telefónicas hicieron parte de ese esfuerzo y dedicación. Por eso, registramos aquí nuestra gratitud al eximio canonista del PCL, D.Miguel Delgado Galindo.

Importante es que de ahora por adelante nuevos desafíos nos esperan para que demos cabal cumplimiento a la misión que nos esta confiada. Eso es, la misión de “coordinar, promover y difundir la experiencia de los Cursillos en todo el mundo”. De hecho, son eses los términos que usa el Presidente del OMCC, Mons.Rylko cuando, en su carta nos comunica oficialmente el reconocimiento canónico del OMCC. Para eso necesitamos y solicitamos la colaboración y la solidaridad de todos los miembros del MCC, especialmente de los Grupos Internacionales y de los Secretariados Nacionales. Mientras tanto, en nombre de Dios y por el amor que tenemos al MCC, hacemos un fuerte llamamiento para que olvidémonos todo lo que pueda dividirnos, valorando sobretodo los puntos que nos unen. Sin duda, son mucho mas numerosos e importantes estes que aquellos Ahora es el momento que la divina Providencia pone en nuestras manos para que sepamos asumir con responsabilidad la búsqueda de la UNIDAD en la DIVERSIDAD para que en el MCC pueda concretarse el sueño de Jesús expresado en la Oración Sacerdotal: “Padre Santo, que sean, como nosotros, una sola cosa” (Jn 17, 11).

Con renovadas acciones de gracias a Dios y con renovados agradecimientos a todos ustedes, de manera especial a los que nos ayudaron en la jornada, nos despedimos fraternalmente, servidores que somos y amigos en el Señor Jesús. 

 

 

FRANCISCO ALBERTO COUTINHO                   PE. JOSÉ GILBERTO BERALDO
            Coordinador                                                                   Asesor Eclesiástico

 

 

ANTONIO CARLOS SALOMÃO
Vice-coordinador

 

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