Año II - N° 18
Arequipa octubre 2006

 


 

 

Carga con mi cruz
y sígueme…

Hemos comenzando el mes de octubre,
el mes salpicado de hábitos morados,
el mes dulce del turrón de Doña Pepa,
el mes de la fe sencilla de  nuestro pueblo,
la fe en el Señor que desde la cruz
nos hizo el gran milagro de redimirnos
y santificarnos.

Y desde entonces, a través de sus manos atravesadas por los clavos,
nos hace llegar a raudales las bendiciones del Padre.

Su cuerpo maltratado y roto es la grieta que hemos encontrado para llegar hasta el corazón de nuestro buen Dios.

Jesús, destrozado por la pasión y la muerte;

nosotros "cansados y agobiados" por el peso ligero de nuestras cruces, las que nosotros nos fabricamos a golpes y angustias; las cruces de metal precioso o guita que luego nos colgamos al cuello, (no sé si para presumir de "buena gente" o como soga para ahorcarnos por nuestra multitud de incoherencias entre lo que decimos que somos y hacemos y lo que, sin decir, realmente somos y hacemos.)

Entre la cruz que Jesús carga sobre sus hombros para hacer posibles los milagros de vida, paz, bondad, concordia y amor y nuestras cruces,  las que cargamos
en los hombros de los demás, que originan  rencores, separaciones, maldad, violencia, heridas y muerte...
¡hay una diferencia abismal! 

Y nosotros estamos invitados a llevar SU CRUZ, la única que salva y redime, la cruz del Señor que hace los milagros.

 "Carga con mi cruz y sígueme."

No busquemos, ni compremos, ni fabriquemos otros maderos vacíos, sin la firma y huella de la sangre de Cristo, porque ésos solamente nos sirven para sufrir sin esperanzas, sin dar fruto de buenas obras.

Ayudemos al Señor "a completar su pasión", la pasión del Padre por Jesús y la pasión de Jesús por nosotros.

De esta manera, y sólo así, nosotros podremos ser parte viva de la cruz del Señor de los Milagros.

Nosotros, milagros del Señor; y nosotros, milagros para los demás.

Que nuestros Señor desde la cruz de los milagros nos bendiga.
Amén             

Manolo s.j.

Yo candidateo, tu candidateas, nosotros candidateamos …

 

Increíble, pero cierto. Diecinueve candi-datos para el sillón municipal y once para el Gobierno de la Región. Presumo, y espero no equivocarme una vez más, que a todos ellos les mueve una auténtica vocación de servicio e incontenibles deseos de cambiar nuestra realidad local y regional, plagadas de problemas endé-micos, falta de planificación, y como lógica consecuencia improvisación;  inseguridad ciudadana; bajísimos niveles de educación; desatención a los más necesitados; falta de civismo y como consecuencia de respeto a todo y a todos; etc. …. Sería interminable seguir enumerando, y no es necesario, basta con echar una mirada a nuestro rededor y nos daremos cuenta que la lista sigue y sigue.

Pues bien, ya tenemos a un grupo de ciudadanos, que premunidos de los conoci-mientos y herramientas necesarios para empezar a solucionar los problemas.

Tarea ardua, exigente, y poco remunerada, especialmente luego de la política de gobierno de propiciar la austeridad. No es entonces el interés económico el que los mueve.

Algunos dicen que el gran número de candidatos es una señal de maduración política y clara demostración que en nuestra patria se vive en democracia.

Así será pues. No tengo porqué poner en duda tan sabias afirmaciones, más aún que de política no sé nada más que debo elegir cada cierto tiempo a mis autoridades, y que así no quiera tengo que emitir mi voto. Medio contradictorio el asunto, ya que si estamos en una democracia, debiera enten-derse que prima la libertad del individuo para decidir si vota o no.

Siempre se nos enseñó que había que elegir para alcalde, al buen vecino, al ciudadano ejemplar. He revisado las listas, vivo más de cincuenta años en Arequipa, y apenas si conozco a alguno de los pretendientes al sillón municipal, y algunos otros de los que pretenden el gobierno de la región. Y ahora sí que tengo un serio problema, ¿Qué criterio deberé emplear para emitir mi voto? El que ofrece más… el que desacredita más a los otros candi-datos… el que quiere repetir… el que insis-te en ser elegido…

Me convenzo una ves más, hay buena voluntad, hay mejores intenciones, proba-blemente haya herramientas … creo que lo que falta es preparación. Todos quieren ser candidatos, ¿quién se ha preparado para serlo?.

 

Carlos E. Gómez de la Torre. R.


IFMCC:

2. La vivencia y convivencia
de lo Fundamental Cristiano

114 Cuando el MCC proclama el mensaje de salvación, no intenta ni hacer teología, ni formar teólogos, ni estable­cer sistemas de moralidad, ni disertar sobre apostolado. Intenta algo totalmente distinto y, al mismo tiempo, algo tan sencillo y complejo, como es la vivencia de lo Funda­mental Cristiano.

115 La vivencia religiosa. ¿Qué se entiende por vivencia. religiosa? La vivencia religiosa es el proceso psíquico por el cual el hombre experimenta a Dios humanamente de un modo personal tan profundo, que incorpora esta experiencia a su propia personalidad[1][2]. Este proceso psíquico, en el que intervienen casi simultáneamente la inteligencia, el corazón y la sensibilidad, es lo que hace que la vivencia sea inexplicable; y que, para poder "comprenderla" haya que vivirla personalmente.

116 Toda vivencia, también la religiosa, puede conside­rarse de dos maneras:

a) como vivencia-acontecimiento: Un hecho concreto que influye de un modo especial en la vida de una persona;

b) como experiencia religioso-cristiana en la vida ordinaria del cristiano: La vivencia cristiana no es en el fondo sino la existencia cristiana. Por medio de la fe, de la esperanza y de la caridad -como dones infusos del Espíritu Santo- vive y experimenta el cristiano a Dios, como Principio y Fin.

117 Toda vivencia cristiana es siempre de algún modo convivencia. "Vivir cristianamente será siempre convivir comunitariamente, asumiendo, en común, dones, misión y responsabilidades de acción; será expresarse comunitaria­mente por formas que, solamente en esta expresión, tienen sentido y eficacia"[3]. Si la vivencia de lo Fundamental Cristiano es esencial al Cursillo, la convivencia es esencial a la vivencia cristiana; y, por eso, también a la vivencia del Cursillo.

118 Y, ¿qué es lo Fundamental Cristiano? Para poder valorar la visión que de lo Fundamental Cristiano se tuvo en el MCC, es necesario conocer primero la intención que se tenía al hablar de ello. Lo que se intentaba era buscar unas fórmulas aptas (tanto en el contenido como en el modo) para comunicar en tres días y enseñar a vivir aquello que, sin ser quizás todo lo esencial del cristianis­mo, lo contenía. Para ello se centraron voluntariamente los iniciadores en la proclamación global y testimonial de lo que es base, sus tentación, condición y distintivo de todo lo cristiano, y que lleva a la conversión de los individuos y por la conversión de ellos, a la transformación de los ambientes y estructuras del mundo.

119 Esta búsqueda de fórmulas aptas llevó a enfocar la visión de lo Fundamental Cristiano de modos distintos[4].

120 Hoy se presenta lo Fundamental Cristiano diciendo que es el Reino de Dios, con cuyo anuncio comienza Cristo su ministerio apostó1ico (Cf. Mc 1, 5): lo Funda­mental Cristiano es Cristo, el Hijo de Dios. El MCC busca la vivencia de este Reino siguiendo el mandato de Cristo: "Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura" (Mt 6, 33).

121 Y por eso el MCC pone el énfasis, sobre todo en estas grandes verdades de lo Fundamental Cristiano:

122 a) En Cristo. En El se revela Dios, Creador y Salvador. Y en El, el hombre tiene su encuentro con Dios Padre. "El cristianismo no es, en último término, ni una doctrina sobre la verdad, ni una interpretación de la vida. Es eso también, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia está constituida por Jesús de Nazaret, por su existencia, su obra y su destino concretos; es decir, por una personalidad histórica"[5].

123 b) En la Gracia. "Aquí tocamos de hecho el núcleo del cristianismo tal como él se entiende a sí mismo en realidad" (K. Rahner). En la Gracia se realiza toda conversión, todo encuentro con Dios, toda comunidad cristiana. Ella es el don del Padre que Cristo -y la Iglesia como prolongación de Cristo en la historia- ofrece a todos los hombres.

124 c) En la fe. "Dios se ha revelado a los hombres en Cristo hecho hombre" (Heb 1, 1; Jn 1, 14-18; Mt 11, 25­-27). La respuesta del hombre a Dios que se le revela en Cristo es la fe; por eso la fe es sobrenatural en la misma medida en que lo es la revelación; y las dos, juntamente, constituyen el misterio del encuentro de Dios con el hombre en Cristo. La fe es, por tanto, el sí pleno del hombre a Dios que se le revela como su Redentor en Cristo. El MCC pretende la realización de un encuentro personal con Dios vivo y personal, en el que la fe es respuesta del amor a un requerimiento personal que compromete[6] .

125 d) En la Iglesia. La Iglesia es el único lugar en el que, según el plan de Cristo, se le encuentra a El; y en El, al Padre. "El único Mediador y camino de salvación es Cristo, quien se hace presente a todos nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia. El mismo, al inculcar con palabras explícitas la necesidad de la fe y del bautismo (Cf. Mc 16, 16; Jn 3, 5), confirmó al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que los hombres entran por el bautismo como por una puerta. Por lo cual no podrían salvarse aquellos hombres que, conociendo que la Iglesia católica fue instituida por Dios a través de Jesucristo como necesaria, sin embargo, se negasen a entrar o a perseverar en ella" (LG, 14).

126 e) En los Sacramentos. En los Sacramentos Dios se encuentra con los hombres. Y en ellos se concretiza la sacramentalidad de la Iglesia. Cada sacramento descubre al hombre la doble dimensión constituyente de la existencia humana. La vertical, o comunión con Dios: Cristo quiere formar parte de la existencia del hombre; y la horizontal, o comunión con los hombres: el compromiso con Cristo conlleva un compromiso con los hombres y con el mundo.

127 Esta vivencia de lo Fundamental Cristiano, el MCC la concreta en estos cuatro aspectos:

a) el encuentro con Dios (lo cual trae consigo también la confrontación consigo mismo);  

b) la amistad con Cristo;

c) la comunidad con los hermanos;

d) la responsabilidad apostólica.

[1] Cf. J. Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía, Buenos Aires 1959, palabra Vivencia.
[2] ¿NR?, 53.
[3] He aquí una visión esquemática:
-A veces, la visión de lo fundamental cristiano estuvo y está, en el MCC, en el triple amor de Mt 22,36 ss,: amor a Dios, amor a uno mismo y amor al prójimo como a uno mismo (Editorial CCSNE, 2 (1963) 1; Cf.E. Bonnin, Esencia y Finalidad, en Ultreya, 12 (1963) 4; CCSNE, 5 (1963) 8; 17 (1964) 11 y 12; 18 (1965) 8; Finalidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, en CCSNE, 35 (1966) 12; cf. También CCSNE, 39 (1966) 12; Ideario, 117-125, 194-200.
-A veces el bautismo que, con su acción transformante y configuradota injerta al bautizado en Cristo y lo hace partícipe de su triple misión: sacerdotal, profética y real (J. y J. Capó, RCC, 20; Cf. Orientación, 1 (1965) 15; 2 (1965) 11; 5 (1965) 11; 8 (1966) 21; Ultreya 2 (1962) 1; 7 (1963) 1; E.Bonnin, Esencia y Finalidad en Ultreya, 9 (1963) 2. Sobre este último texto, véase un estudio de C. Sanchez, Vaticano II y Cursillos de Cristiandad, 105-108; 110-113; CCIRC, 130-131; 218-220 y 153; CCSCR, 4 (1962) 6; CCAAF, 40-475).
- A veces en vivir la gracia que, por ser la participación en la vida de Dios, es siempre creadorav de una nueva existencia en nosotros, algo asì como un nuevo principio vital en nosotros y de nosotros (CCIRC, 195-196; cf. CCIRC, 60-61 y 197-199; Jaime Capó, Documentación para un estudio, en la presentación al documento T-1; editorial de CCSNE, 69 (1969) 2.
- A veces, en vivir el Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia (CPSNE, 60; CCIRC, 76. En su pastoral, Mons. Hervás, el capítulo que titula: Doctrina de los Cursillo, lo dedica íntegramente al Cuerpo Místico. CCIRC, 161-288; cf. También CPSNE, 58 y MFMC, 57-58; algunos autores fundieron, o mezclaron e interrelacionaron cuatro enfoques de lo fundamental cristiano (El rollo de Cursillo de Cursillos, titulado “Lo fundamental Cristiano en el Plan Salvífico de Dios, Cf. MFMC, 53-60) Vertebración, 193-195.

[4] R. Guardini, La esencia del cristianismo, Madrid 1977, 19.
[5] Cf. Juan Alfaro, Herders Theologisches [5] CCAAF, 474. Cf. SR, 73-75. Taschenlexicon, 3, 88; LBMCC, 39.

1880         Una sociedad es un conjunto de personas ligadas de manera orgánica por un principio de unidad que supera a cada una de ellas. Asamblea a la vez, visible y espiritual. Una sociedad perdura en el tiempo: recoge el pasado y prepara el porvenir. Mediante ella, cada hombre es constituido “heredero” , recibe “talentos” que enriquecen su identidad y a los que debe hacer fructificar (cf. Lc 19,13.15). En verdad se debe afirmar que cada uno tiene deberes para con las comunidades de que forma parte y està obligado a respetar a las autoridades encargadas del bien común de las mismas.

1881         Cada comunidad se define por su fin y obedece en consecuencia a reglas específicas, pero “el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana” (GS 25,1).

 

Catecismo de la Iglesia Católica.

 

IV Encuentro Regional del Sur

Del 06 al 08 de Octubre, se realizó en la Casa de Retiros MANRESA, el IV Encuentro Regional del Sur del MCC.

Asistieron nuestros hermanos del Secreta-riado Nacional y los representantes de los secretariados de Arequipa, Cusco, Quilla-bamba y Urubamba, y nuestros asesores R.P. Dario Ayala s.j. y R.P.Manuel Cabanna s.j.

Se revisaron los informes sobre la marcha de los diversos secretariados en los tres tiempos (pre cursillo, cursillo y pos cursillo) así como el análisis de los principales logros y dificultades de cada secretariado, habién-dose llegado a los acuerdos y recomenda-ciones que serán materia de estudio e implementación para la mejor marcha del MCC.

Gracias a todos los hermanos que nos hicieron llegar sus intendencias y a aquellos que nos tuvieron presentes en su oraciones.

 

INTENDENCIAS:

Oremos por los siguientes cursillos que se estarán realizando entre el 19 y el 22 de Octubre y que nos piden oraciones e intendencias:

África del Sur – 1; Alemania – 2; Argentina – 7;  Australia – 1; Brasil – 11; Canadá – 10; Chile – 5;  Corea del Sur – 2;  Costa Rica 1; España - 1;  Estados Unidos - 40;  Guatemala – 1;  Italia – 6; Japón – 2; México – 8; Panamá -3; Puerto Rico 1;  Reino Unido – 1;

Total:   103

 

Varios:

Ayuda al mantenimiento de nuestra casa:
aporta S/.1.00.

Claro que una mayor colaboración nos permitirá un mejor y más oportuno cumplimiento de nuestras obligaciones: luz, agua, teléfono, arbitrios municipales, impuesto al patrimonio predial, mantenimiento de la casa etc…

 

 

HORARIO DE MISAS:

LUNES Y MIÉRCOLES
7:30 pm.

VIERNES 7:00 pm.

 

 

Bodas de Perla

 

Nuestras felicitaciones al Secretariado de Chiclayo por sus 30 años de Acción Apostólica en la Diócesis de Chiclayo, motivo por el cual el Secretariado.

 

Un gran abrazo y nuestras oraciones para que sigan respondiendo al Señor como lo ha hecho hasta ahora.

 


COLABORACIONES: 
 
    

Envía tu colaboración al  boletín al correo que aparece al pié de página o déjala por secretaría del MCC. Toda colaboración para ser publicada deberá llevar el nombre del autor, su e-mail o dirección y numero de teléfono.

El secretariado del MCC se reserva el derecho de publicar las colaboraciones.

 

Si tu colaboración está tomada de algún libro o revista, haz referencia  la fuente para respetar los derechos de autoría. Sin ese requisito no podrá ser incluida en el boletín.

 

 

Escuela Teológica

Preparemos a dar razón de nuestra fe.

No te pierdas la segunda parte de la escuela teológica sobre nuestro Señor Jesucristo, a cargo del Padre Manolo. Este lunes 23 a las 20.00 hs. En la casa de Cursillos San Agustín 205.

 

Ultreya

 

 

El lunes 30, tendremos la Ultreya de agradecimiento y felicitación por el Padre Manolo Cavanna s.j., nuestro asesor, quien el día 28 cumple un año más de vida al servicio del Señor. Tendremos la Eucaristía y homenaje a nuestro asesor.

No Faltes...

 

San Agustín Nº 205 Arequipa. Teléfono 51.54-218878 Arequipa-Perú
e-mail: cgomez@star.co.pe