Año II- N° 19

Arequipa noviembre 2006

 

¿Qué nos pasa?

Me contaba un taxista que en su distrito se presentaban para ocupar el sillón de la alcaldía nada más que cuarenta candidatos.
Irónicamente comentaba: "casi la mitad de los habitantes".

Tanto en las elecciones generales como en las regionales y provinciales, hemos  constatado en este año, un aumento considerable del "espíritu patriótico" en nuestros conciudadanos.

Prodigioso e inesperado crecimiento en el deseo de "servir" a la Patria, a la Región o a la Ciudad.

¿Nos hemos quedado deslumbrados por el brillo del poder, que es autoridad al servicio del pueblo que elige, o deslumbrados por el brillo del poder, que es resplandor de billetes ganados desde un cómodo sillón con banda presidencial o medalla municipal?

¿Cuáles son los verdaderos hilos que han movido a tantos ciudadanos que  sorpresivamente han sentido la "llamada al servicio"? 

¿Quieren verdaderamente servir al pueblo o quieren servirse de él?

¿Desean  mejorarlo ofreciéndoles trabajo, seguridad, justicia, salud, educación... abriéndole nuevos horizontes y mejores posibilidades, o creen que han
cumplido regalándoles pollitos, víveres, polos... para que asistan a sus engañosas promesas, griten por las calles:"¡X, amigo, el pueblo está contigo!", agitando
pancartas y banderas?

¿Podemos confiar en los que aspiran a ser autoridad, que son los primeros en no cumplir con las normas que se dan para la buena marcha de las elecciones y que prefieren embarrar al opositor en lugar de respetarlo?

Felizmente todo este ruido y tumulto se acabó. Hoy sabemos quienes son los que nos van a gobernar.

Podremos estar satisfechos porque ganó nuestro preferido o decepcionados porque se quedó en el tintero. Lo importante es darse cuenta que éstos han sido los elegidos, éstos los que ocuparán los codiciados sillones, éstos son los que deben cumplir sus promesas y éstos los que deben ser fiscalizados por el pueblo, que somos nosotros, nos guste o no, y éstos a quienes se les debe exigir una entrega desinteresada, generosa y valiente en del cumplimiento de sus obligaciones para con todos los ciudadanos, no sólo para con sus partidarios de siempre o de los de conveniencia temporal.

Cada uno de nosotros reflexione sobre lo que acabamos de hacer y saque las conclusiones prácticas para responsabilizarse del progreso y  mejoramiento de nuestra Región, nuestra Ciudad y distrito. Nuestro compromiso no acabó cuando depositamos nuestro voto en el ánfora. Allí comenzó en serio.

Que el Señor nos ampare y tenga misericordia de nosotros.

Amén.

Manolo s.j.

Autoridad...
¿Dónde estás?

Regresaba a mi casa el día sábado, a eso de las doce del día, y a la altura del puente de Fierro encontré un inusual tráfico, lo que me llamó la atención; al ingresar a la avenida Alfonso Ugarte pude ver el motivo: un numeroso grupo de jóvenes e incluso niños, cual manada de homínidos, avanzaba portando el uniforme y los símbolos de un equipo de fútbol local, premunidos además de cadenas, botellas, palos, piedras, y otras primitivas herramientas, que mostraban orgullosos a los transeúntes y choferes de los vehículos que discurríamos en sentido contrario a ellos.

Acompañaban su marcha con gritos, insultos, groserías de todo calibre y por supuesto amenazas.

Fui detenido por uno de estos seres, que colocándose delante del auto a la par que golpeaba suavemente con una cadena el parabrisas delantero, me solicitada en una jerga casi ininteligible, que le diera dinero para comprarse una “chela”. Era tal mi malestar, enojo, desconcierto y no se cuantas sensaciones más que ahora no puedo describir, que la mirada y mi expresión  de rechazo, deben haberlo desconcertado al punto de que abandonó su actitud y siguió su camino. A lo mejor fue la presencia disuasiva, en ese momento, de un carro de la policía, que lo único que hizo fue seguir de largo, como sin con ellos no fuera la cosa.

La turba terminó de pasar, y por supuesto toda pared a su paso, quedó pintarrajeada con extraños signos, símbolos, que seguramente ellos entienden e interpretan como mensajes de su bravura.

Realmente sentí pena, tantos jóvenes en actitud deshumanizante, como ellos mismos se llaman: “bravos”, no valientes; agresivos, haciendo daño a la propiedad pública y privada … haciéndose daño ellos mismos, utilizando como pretexto el nombre de un club deportivo.

¿Puede el deporte provocar ese tipo de actitudes? ¿No existe una seria responsabilidad por parte de los dirigentes deportivos que con su silencio culpable alientan este tipo de actitudes? ¿Dónde están los padres de esos jóvenes? ¿No le compete a la policía cuidar la seguridad interna, velar por el respeto a los bienes públicos y a la propiedad privada? ¿Dónde están los fiscales de prevención del delito? ¿y, la Defensoría del Pueblo...? .. y ... surgen muchas otras preguntas, y lamentablemente no hay quien las responda o peor aun, quien debe responderlas … calla.

¿Debemos los ciudadanos honestos reaccionar portando armas, formando grupos de defensa, pagando guarda espaldas ...? ¿Deberemos quizá, responder a la violencia con violencia?

Hemos elegido nuevas autoridades, parte de sus propuestas incluye la seguridad ciudadana. Los ciudadanos honestos, contribuyentes, padres de familia, amas de casa, sencillos trabajadores, gente del pueblo, todos queremos vivir en paz y poder caminar seguros por nuestras calles. ¿A la policía se la respeta? … pues ¡que se haga respetar!.

Carlos E. Gómez de la Torre. R.

 

Vivamos
el Adviento
en familia

 

Dios se hace presente en la vida de cada ser humano y de cualquier manera le hace sentir su amor y su deseo de salvarlo. La palabra "ADVIENTO" proviene del latín y quiere decir LLEGADA. Es el tiempo en el que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo.

 

La corona de Adviento es el primer anuncio de Navidad. Es un círculo de ramas verdes que nos recuerda por su forma, que Dios es eterno, no tiene principio ni fin. El color verde simboliza la esperanza y la vida. Va enrollada con un lazo rojo, símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento de JESÚS.

 

En el centro del círculo se colocan las cuatro velas. Cada domingo del Adviento se irá encendiendo una. La luz de la vela simboliza la FE, que irá creciendo conforme nos vayamos acercando a la Navidad.

 

La corona se puede colocar en el comedor o e el lugar donde se suela reunir la familia.

 

 

1897 “Una sociedad bien ordenada y fecunda requiere gobernantes, investidos de legítima autoridad, que defiendan las instituciones y consagren, en la medida suficiente, su actividad y sus desvelos al provecho común del país” (PT 46).

Se llama “autoridad” la cualidad en virtud de la cual personas o instituciones dan leyes y ordenes a los hombres y esperan la correspondiente obediencia.

 

1898 Toda comunidad humana necesita una autoridad que la rija (cf. León XIII, enc. Inmortale Dei; enc. Diuturnum illud). Esta tiene su fundamento en la naturaleza humana. Es necesaria para la unidad de la sociedad. Su misión consiste en asegurar, en cuanto sea posible, el bien común de la sociedad.

 

1880   La autoridad exigida por el orden moral emana de Dios: “sométanse todos a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que quien se opone a la autoridad se rebela contra el orden divino, y los rebeldes se atraerán sobre sí mismos la condenación” (Rm. 13,1-2; cf. 1P 2,13-17).

 

Catecismo de la Iglesia Católica.

 

Varios:

Ayuda al mantenimiento de  nuestra casa:
aporta S/.1.00.

Claro que una mayor colaboración nos permitirá un mejor y más oportuno cumplimiento de nuestras obligaciones: luz, agua, teléfono, arbitrios municipales, impuesto al patrimonio predial, mantenimiento de la casa etc…

 

HORARIO DE MISAS:

LUNES Y MIÉRCOLES 7:30 pm.

VIERNES 7:00 pm.

IFMCC:

 

3. Ayudar a descubrir y realizar la vocación personal, con respeto de la misma.

128 En la Iglesia todos los fieles están llamados a la santidad (Cf. 1 Tes. 4, 3; Ef. 1, 4; LG, 39), o a la unión con Dios (GS, 19). "Al salir de las aguas de la sagrada fuente, cada cristiano vuelve a escuchar la voz, que un día fue oída a orillas del río Jordán: 'Tú eres mi Hijo amado, en Ti me complazco' (Lc 3, 22)" (ChL, 11).

129 Esta vocación a la santidad, común a todos los cristianos, se realiza por distintos caminos (Cf. LG, 32), según los carismas o dones que cada uno recibe del Espíritu, y según el ministerio que cada uno debe desem­peñar en la Iglesia. "Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra todo en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común. Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su volun­tad" (Cf. 1 Cor 12, 4-14; LG, 12).

130 La llamada de Dios es una vocación a la comunión y participación en el ser y misión de la Iglesia, como nos ha recordado Juan Pablo II en la ChL, y tiene tres aspectos fundamentales que el MCC trata, no sólo de respetar, sino de fomentar, ayudando a descubrirlos y realizarlos:

a) la vocación humana: realizarse como hombre, creciendo en el ser humano;

b) la vocación cristiana: vivir el bautismo como comu­nión y como cooperación con Dios y como comunión y como cooperación vital con los otros bautizados;

c) la vocación cristiana específica: dar cada uno el aporte específico a la construcción del Reino, según la vocación concreta de Dios a cada uno.

131 En la mayoría de los casos la persona que partici­pa, por primera vez, en un Cursillo, ya ha descubierto su vocación personal e, incluso, la ha ido realizando, con mayor o menor fortuna, en su propio ambiente. El Cursillo ayudará a. unos a descubrirla, y a todos a fortalecerse en ella. Y los impulsará a una mejor realización en lo que debe ser, a partir de ahí, la normalidad cristianizada de su vida.

132 La vivencia de lo Fundamental Cristiano centra y unifica al hombre en el ejercicio de sus facultades espirituales y sentidos, sitúa a la persona frente a los valores espirituales y materiales y exige que cada uno tome una decisión a favor de ellos[1].

133 La vivencia de lo Fundamental Cristiano, por su apertura a Dios, por la respuesta a la llamada de Dios, por el seguimiento de la vocación personal, aunque se experi­mente ante algo que es común a todos, tiene un sello personal insoslayable. A pesar de que Dios se ofrece a todos y de que alguna vez llama comunitariamente, no se ofrece ni llama al hombre abstracto, sino al hombre concreto, a cada hombre.

134 Cada hombre es único e irrepetible; y cada llamada de Dios tiene un destino y un estilo personal. "De ahí que todo proceso de desarrollo y perfeccionamiento del hombre, dentro de la línea cristiana, debe llevar impreso este signo personal y personalizante. Es decir, debe seguir la línea de la propia vocación, para ayudar al llamado a ser cada vez más persona. Y toda moral que desvirtúe este aspecto fundamental pasa por alto, al menos en parte, el dogma cristiano y pone al hombre en una perspectiva cosificante y alienadora"[2].

4. Propiciar la creación de núcleos de cristianos

135 Cuando usamos esta expresión, queremos decir que el MCC hace posible la existencia de núcleos o pequeños grupos de cristianos, en los que no sólo se respeten la persona, las leyes sociológicas de la vida y el más elemen­tal sentido común, sino que se acrecienten la comprensión y aceptación mutua, la comunión de vida y destino, la participación y solidaridad entre todos, y se conviva e irradie, de un modo espontáneo y sencillo la fe en Cristo.

    136 Esta tarea de formar los grupos comprende un triple paso:

-    buscar y forjar las personas que se juzguen más idó­neas, es decir, "aquellas personas cuyas actitudes conmue­ven; que quizás no 'mandan' porque hacen algo mucho más trascendental: 'influyen'. Ellas mismas se 'agruparán, formarán núcleos' [3];

-   ayudarles a descubrir y a ocupar, con responsabilidad, su lugar en el mundo como discípulos de Cristo y como miembros de la Iglesia;

-    y vincularlas orgánicamente entre sí, mediante el cultivo de la amistad humana, la vivencia de la fe cristiana y la acción apostólica[4].

137 Estos núcleos o pequeños grupos son objetivos del Movimiento, pues la cristiandad se define como "el grupo de cristianos que viviendo la Gracia de un modo conscien­te, creciente y compartido, hacen fermentar el Evangelio en sus ambientes”[5]. Y el MCC .es un movimiento de cristiandad.

138 Este aspecto de la finalidad del MCC se expresó con la frase "vertebrar cristiandad". Hoy, más que esta expresión, se prefiere, para mayor claridad de lenguaje y por un sentido más bíblico y más conciliar y por una mayor profundidad de contenido, la fórmula "propiciar la creación de núcleos de cristianos que viven la Gracia, de un modo consciente, creciente y compartido y que van haciendo fermentar el Evangelio en sus ambientes”.

[1] CCAAF, 474. Cf. SR, 73-75 

[2] SR, 71; CF. CCSNE, 2 (1963) 2; PP. 15.

[3] Ideario, 25.

[4] CPSNE, 52-53; Pio XI, Mit Brennender Sorge, 21; Pio XII habla de “reconocerse” y de “apretar las filas”, de “encuadrarse hábilmente”, en la Exhortaciòn pontificia a los fieles de Roma, 1952. J. Hervás habla de “construir una verdadera familia, una comunidad cristiana, y de un frente comùn, haciendo posible, eficaz y sistemàtico el contacto con los hermanos, mediante las llamadas Reuniones de Grupo, CCIRC, 72.

[5] La definicipòn es de la ponencia de H. Castaño, que en el I Enc. Lat. Am. Recomendò en sus concluisiones, V), e); cf. TRIPODE 51 (1968) 33 yb 37. El comentario a la definición y a las notas caracterìsticas de la cristiandad, puede verse en SR, 167 -177. “He aquí vuestro papel en la Iglesia, queridìsimos hermanos y hermanas: crear núcleos de creyentes, que lleven el mensaje de la SAlvaciòn a todas partes, haciendo valer el peso de su opinión no con la imposición, sino con la credibilidad de su testimonio” (Juan Pablo II a los cursillistas, III Ultreya Nacional de Italia, 24-11-90).

 

INTENDENCIAS:

Oremos por los cursillos que se estarán realizando en el mes de diciembre y que nos piden oraciones e intendencias.

1. Cursillo de varones Nº 247, de la Diócesis de Mayagüez, Puerto Rico, del 30 al 3 de diciembre kuki_00623@yahoo.com

2. Cursillo de varones Nº 136, de la Diócesis del Callao, Perú, del 30 al 3 de diciembre mcccallao_peru@yahoo.com

3. Cursillo de varones Nº 12, de la Diócesis de Cancún, México, del 30 y 3 de diciembre palancasmcccancun@hotmail.com

4. Cursillo de varones, de la Diócesis de Durango, México, del 30 al 3 de diciembre cursillosdgo@hotmail.com

5. Encuentro Final de Escuelas, de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, Argentina, del 2 al 3 de diciembre mtucu@speedy.com.ar

 Quinto Día

Oremos también por el eterno descanso de nuestro hermano Ángel Barrena, durante años Coordinador del MCC-Callao, a quien tenemos mucho que agradecer por su entrega al MCC y que hoy el Señor Jesús lo tiene en su  gloria.

San Agustín Nº 205 Arequipa. Teléfono 51.54-218878 Arequipa-Perú
e-mail: cgomez@star.co.pe