Año II - N° 20
Arequipa, Diciembre 2006

 

 

ADVIENTO, AÑO 2007,  NAVIDAD.

Hemos terminado el Adviento del 06, dentro de unos días vamos a comenzar el 2007.

Final de una cosa y comienzo de otra. Se nos va la vida "comenzando" y "terminando". Un primer paso que nos adentra en lo "nuevo" y el último que nos saca de lo que ya es "viejo".

En ese entrar y salir se nos impone "un modo de proceder" que nos ayuda en lo uno y en lo otro. Muy de S.Ignacio: mirar el pasado como trampolín para el futuro. Mirarlo desde Dios y desde nosotros mismos.

Desde Dios: cuyos ojos nos han acompañado siempre; cuyo corazón ha ido palpitando al mismo ritmo del nuestro; cuyas manos nos han ido regalando todo lo que hemos sido, hecho y vivido. Para Dios no hay más que "ACCIÓN DE GRACIAS" humilde. sincera y profunda por todo don recibido, confiando en que su amor, el que nunca nos ha abandonado, siga acompañándonos hasta el final de este hoy para empezar un mañana de luz, siempre nuevo.

Mirar desde nosotros mismos: a pesar de tanto mimo y engreimiento de Dios, nuestra fragilidad, nuestras limitaciones y pobrezas nos han traicionado muchas veces. "Hemos hecho las cosas que no queríamos hacer, y no hemos hecho las que queríamos". Esta es nuestra insana realidad. Dirijamos a Dios, a nosotros mismos y a los demás una sola palabra: "PERDÓN". Un "PERDÓN" que no se lleve el viento; que tenga profundas raíces en deseos sinceros de conversión y cambio. Un "PERDÓN" que a pesar de nuestra fragilidad no perturbe la esperanza y la confianza en Dios.

Esperanza y confianza que necesitamos para emprender cada día y cada año el camino del Señor.

Alguien llamó a Dios "ADVIENTO" (porque siempre está buscando espacios para  encontrarse con nosotros) y a nosotros "EXODO" (porque siempre estamos saliendo y peregrinando hacia una tierra que nos prometemos a nosotros mismos).

Entre el "ADVIENTO" y el "EXODO", entre nosotros y Dios, está JESÚS, que es "NAVIDAD", la buena y "nueva" noticia que cambia el rostro del mundo y de los

hombres; la buena y "antigua" noticia anunciada y prometida por los profetas.

NAVIDAD que son promesas divinas cumplidas en Jesús;

NAVIDAD que es la presencia comenzada de Jesús;

NAVIDAD que es Eucaristía fecunda y silenciosa;

NAVIDAD que es oración humilde y perseverante;

NAVIDAD que es el amor de Jesús al Padre y los hermanos;

NAVIDAD que es la felicidad que en estos días mutuamente nos deseamos

         ¡FELICIDADES!

                                                Manolo s.j.

Nostalgia de Navidad

Pareciera que el tiempo se hace cada vez más insuficiente para satisfacer todas nuestras aspiraciones, y sin embargo vemos a las personas pulular como abejas en el panal, cuando caminamos las calles de la ciudad. La diferencia está en que las abejas en ese aparente desorden de su movimiento, están trabajando, produ-ciendo eficazmente, con la eficiencia que miles de años, la naturaleza ha progra-mado en sus genes. Nosotros, en cambio, nos movemos sin sentidos muchas veces, desandando el camino andado porque ni siquiera sabíamos dónde ir.

¿Qué nos pasa?, ¿Habremos perdido la brújula?

Hace apenas unos años, caminar las calles de la ciudad, especialmente las del “centro” era un placer, especialmente en estas fiestas navideñas, se paraba uno en cada escaparate para admirar los adornos, las luces y el colorido ambiente, se ingresaba a las tiendas y aun a las casas particulares para admirar los nacimientos, estáticos y dinámicos, (que llamábamos mecánicos) y grupos de niños vestidos de reyes magos, acompañados de panderetas y tambores, o simplemente latas llenas con piedrecitas, chapitas aplanadas y pasadas por un alambre; se ofrecían para adorar al Niño cantando antiguos villancicos.

La Misa de gallo, liturgia obligada para toda la familia, los villancicos y la familiar cena de navidad, ensaladas, carnes, bizcochos y chocolate caliente… el sueño invencible para despertar rodeado de regalos que trajo el niño.

La espera era larga y misteriosa, encantadora ingenuidad e inocencia.

No recuerdo a Papá Noel ni árbol, solo al Niño, el belén armado con papel, cola y arena fina, anilinas, latitas con brotes de trigo, un espejo haciendo de lago y unos patitos de plástico reflejándose en él, muchas ovejas, asnos y vaquitas de barro, cerámica, y resinas, inverosímiles came-llos, caballos, jirafas, leones, cocodrilos, y aves, muchas aves… algodón… y persona-jes de lo más variados.

José y María en respetuosa actitud de adoración, los tres reyes magos. Melchor, Gaspar y Baltasar, que cada día se acercaban más al pesebre; los pastores, una mujer con un cántaro en el hombre, al lado de un pozo… y en casa de mis tías, un estrella que con ingenioso mecanismo se proyectaba en el falso cielo y avanzaba acercándose al pesebre hasta posarse encima del mismo la noche de navidad.

Había tiempo para armar y desarmar el belén… había ganas para hacerlo… había manos dispuestas…

Qué rápido se pasa el tiempo hoy, hay que ir veloces a comprar los regalos, hay que cumplir con la familia, pareciera  que ya no es cuestión de compartir sino de cumpli…miento.

Nostalgia de navidad, recuerdos de quien por no decir que es más viejo dice que está acumulando juventud. Sea lo que sea, esa es mi NAVIDAD, y gracias a Dios que en esa, la de mi recuerdo, y la de hoy, lo único importante es que son dos formas diferentes e igualmente válidas de vivir el misterio del nacimiento de Dios, la venida de Jesús a nuestras vidas para hacer que realmente valga la pena vivir.

FELIZ NAVIDAD.

 

Carlos E. Gómez de la Torre. R.

Historia del Nacimiento o Pesebre

El Pesebre o Nacimiento es tradición, incorporada a partir del proceso colonizador y de catequización, para contribuir al afianzamiento de la fe cristiana.

Los orígenes de esta costumbre asociada a la celebración de la Navidad deben remitirse al siglo XII cuando, por iniciativa de San Francisco de Asís se realiza en el bosque de Creccio, en Italia, una representación de las principales situaciones que refiere la historia sagrada al nacimiento de Jesús.

Posteriormente se propagó la preparación de representaciones alegóricas, incorporándose variantes, producto de la creatividad y recursos de cada comunidad.

La iglesia auspició la realización de estas representaciones, así como su instalación dentro de los templos, viviendas y lugares públicos, de modo que contribuyera a exaltar la devoción.

Se inició la producción artesanal y artística de figuras que simbolizaban los personajes principales del Nacimiento de Jesús, que existen hoy formando colección de museos, valiosos ejemplares de esta costumbre que floreció en la península itálica auspiciado por la nobleza del siglo XIII. Desde allí pasó a España, donde adquirió características peculiares y se popularizó.

525   Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre  (cf. Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del Cielo (cf. Lc 2, 8-20). La Iglesia no se cansa de cantar la gloria de esta noche:

La Virgen da hoy a luz al Eterno

Y la tierra ofrece una gruta inaccesible.

Loa ángeles y los pastores lo alaban

Y los magos avanzan con la estrella.

Porque Tú has nacido para nosotros,

Niño pequeño, ¡Dios eterno!

(Kontakion, de Romanos el Melódico)

 

Catecismo de la Iglesia Católica.

INTENDENCIAS:

 Oremos por los cursillos que se estarán realizando en el mes de Enero del 2007 y que nos piden oraciones e intendencias.

Varios:

Ayuda al mantenimiento de  nuestra casa:

aporta S/.1.00.

Claro que una mayor colaboración nos permitirá un mejor y más oportuno cumplimiento de nuestras obligaciones: luz, agua, teléfono, arbitrios municipales, impuesto al patrimonio predial, mantenimiento de la casa etc…

 

HORARIO DE MISAS PARA EL AÑO 2007:

LUNES, MIÉRCOLES  Y VIERNES 7:00 pm.

 

 
EL MCC DE AREQUIPA LES DESEA UNA FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO NUEVO 2007 LLENOS DE BENDICIONES

IFMCC:

 

4. Fermentar de Evangelio los ambientes

 

139 Para aclarar la acción que debe realizar el Evangelio en el mundo, es decir en la entera familia humana, con el conjunto universal de las realidades en las que ésta vive (GS,2), el Concilio emplea varias veces la imagen bíblica del fermento. (GS, 26, 40; LG, 31; AA, 2; AG, 8; PC, 11).

 

140 Hoy es una tesis admitida por todos que, estando toda la Iglesia afectada por su presencia en el mundo o secularidad, esta realidad afecta de un modo especial a los laicos. "La condición eclesial de los fieles laicos se encuentra radicalmente definida por su novedad cristiana y caracterizada por su índole secular" (ChL, 15; Cf. LG, 31, 36; AA, 2).

 

141 Esta visión teológica de la secularidad hace que el mundo sea el ámbito y el medio de la vocación cristiana de los fieles laicos (Cf. ChL, 15); pero, no el mundo en general, sino el medio social concreto, o el ambiente en que cada uno vive, o la cultura en la que cada uno se desarrolla.

 

142 El Concilio entiende por medio social "el pensa­miento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en que uno vive" (AA, 13). Con la palabra cultura se indica el modo particular como en un pueblo los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios, de modo que puedan llegar a un nivel verdadera y plenamente humano. Es "el estilo de vida en común" que caracteriza a los diversos pueblos (Cf. Puebla, 386; Cf. GS, 53; EN, 19). Y el MCC entiende por ambiente el conjunto de personas, ideas, valores y circuns­tancias que concurren en un determinado lugar y tiempo, y que influyen en el modo de ser, de pensar y de actuar de todos[1].

 

143 Aunque estos conceptos de medio social, cultura y ambiente no sean equivalentes en sentido pleno, son de tal manera coincidentes que, dada la mentalidad del MCC, no haría falta sino explicitar su significación para decir que fermentar de Evangelio los ambientes es lo mismo que llenar de espíritu cristiano el medio social o evangelizar la cultura[2].

 

144 A la esencia del medio social, cultura o ambiente, pertenecen también las estructuras e instituciones, que son las que dan vigencia y estabilidad a las ideas, valores y comportamientos típicos de una sociedad. Por eso evange­lizar los ambientes incluye también la evangelización de las estructuras e instituciones. Pero una cosa debe quedar claramente establecida: el MCC, como la Iglesia, sabe que el objeto primario de la evangelización es el hombre; y el secundario, las estructuras e instituciones, pues "las mejores instituciones, los sistemas más idealizados se convierten pronto en inhumanos, si las inclinaciones inhumanas del hombre no son saneadas, si no hay una conversión de corazón y de mente por parte de quienes viven en esas estructuras o las rigen" (EN, 36).

 

145 A la hora de fermentar de Evangelio los ambientes, esta tarea puede hacerse mediante la acción personal de cada cristiano, trabajando de persona a persona, o traba­jando sobre las estructuras en las que vive y actúa. Este apostolado es capilar, constante e incisivo; es la forma primordial y la condición de todo el apostolado de los laicos, a veces el único apto y posible[3]. El Concilio, en AA, 3, señala los modos de realizarlo.

 

146 El segundo modo de fermentar de Evangelio los ambientes, y éste es el modo peculiar del MCC, es el que se realiza mediante la acción de grupos o núcleos, cuya existencia propicia el MCC.

 

147 Se fermenta de Evangelio, en primer lugar, ayudando a cada uno de los miembros de los grupos o núcleos a vivir la Gracia de un modo consciente, creciente y compartido. "La misma santidad vivida, que deriva de la participación en la vida de santidad de la Iglesia, representa ya la aportación primera y fundamental y una condición insustituible para realizar la misión salvífica de la Iglesia..." (ChL, 17). Para ello hay que "poner los resortes de la vida humana al servicio de lo divino"[4].

 

148 En segundo lugar, se hace fermentar de Evangelio los ambientes, mediante la acción que realizan esos grupos. En efecto: LOS EQUIPOS O NUCLEOS

 

-    Viven y conviven lo Fundamental Cristiano y su compromiso apost6lico. Pero el compromiso cada uno lo ejerce en su propio ambiente, donde cada uno tiene posibilidad y capacidad para transformarlo cristianamente.

-   Viven y conviven lo Fundamental Cristiano y su compromiso apostólico. Pero el compromiso lo ejercen todos en el mismo ambiente donde alimentan y vigorizan su "ser cristiano", a la vez que proyectan la dinámica de ese su "ser cristiano", aunque no tengan misión apostólica procedente de un plan de pastoral organizada.

-   Viven y conviven lo Fundamental Cristiano y su compromiso apostólico. Pero el compromiso lo ejercen, cada uno por separado, o en grupo, insertados en la pastoral de la Iglesia, a nivel parroquial, diocesano o nacional.[5]

 

149 Las tres maneras de fermentar son legítimas y alabadas por el Concilio en Apostolicam Actuositatem. Pero el MCC adopta, como opción preferente, el segundo modo de fermentar de Evangelio los ambientes.

 

150 La fuerza fermentadora de estos grupos se funda­menta en que esa acción es "un signo de la comunión y de la unidad de la Iglesia en Cristo, quien dijo: Donde dos o tres estén congregados en mi nombre. allí estoy Yo en medio de ellos (Mt 18, 20)" (AA, 18). En estos grupos o núcleos, en efecto, se aúnan libertad y solidaridad; se ejerce la autoridad con el espíritu del Buen Pastor o de servicio; se vive ante la riqueza con una actitud diferente a la de nuestra sociedad; hay formas nuevas de organiza­ción y participación; se manifiesta que, sin una radical comunión con Dios en Jesucristo, toda otra forma de comunión puramente humana resulta incapaz de sustentarse y termina fatalmente volviéndose contra el mismo hom­bre... Estos grupos saben muy bien que para renovar la sociedad hay que salvar al hombre. Y que para realizar esta labor deben actuar con "su libre iniciativa y sin esperar pasivamente consignas y directrices”[6]. Por eso, estos grupos abren caminos hacia un nuevo tipo de sociedad y son un ejemplo de convivencia para todos los hombres.

 

3. LOS POSTULADOS ESENCIALES QUE DERIVAN DE LA ESENCIA Y LA FINALIDAD

 

151 Vista la Esencia y la Finalidad del MCC, y entendiendo por postulado esencial aquella verdad que se admite sin pruebas y que afecta la naturaleza de un ser de tal modo, que no puede cambiarse sin correr el peligro de cambiar ese ser, se recogen aquí los postulados esenciales del MCC en cuanto al Movimiento en general y en cuanto a cada uno de sus tres tiempos.

 

l. En cuanto al Movimiento en general:

 

152

a) que sea un movimiento de Iglesia;

b) que sea vivencial;

c) que lleve al cursillista a un encuentro con Dios vivo y personal, consigo mismo, con los hermanos y con el mundo;

d) que promueva la espiritualidad cristiana;

e) que sea agente con función específica en la pastoral;

f) que fermente de Evangelio los ambientes;

g) que cree comunidad;

h) que se comprometa y comprometa.

 

2. En cuanto a los tres tiempos del Movimiento:

 

153 Precursillo:

a) que los candidatos para los Cursillos de Cristiandad sean, al menos en potencia, capaces de ser fermento de Evangelio en sus ambientes;

 b) que tengan madurez cristiana para captar el mensaje evangélico y comprometerse;

 c) que tengan aptitud y actitud para vivir en y para la comunidad.

 

   Cursillo:

a) que sea la proclamación kerygmática del mensaje  de Cristo, con miras a la vivencia del Misterio Pascual;

b) que ayude a los asistentes a descubrir su vocación personal, para realizarla en y para la comunidad (humana y eclesial);

c)  que los dirigentes, sacerdotes y seglares, sean signos auténticos de la Iglesia-Comunidad.

 

   Poscursillo:

a) que sea una ayuda para mantener vivo en el cursillista el espíritu de conversión progresiva;

b) que esté orientado a que los cursillistas hagan de su vida una convivencia con los hermanos en la comunidad eclesial propia y en el mundo donde deben realizar su misión específica como laicos;

 c) que acreciente en los cursillistas la conciencia de que deben ser fermento de Evangelio en los ambientes;

 d) que, aunque el MCC no es una asociación sino un movimiento, necesita una organización adecuada, que lo encauce y sirva a los cursillistas para insertarse en la comunidad eclesial y para realizar un cristianismo vivo y operante[7] .

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[1] Cf. Carlos Mántica, Pensando en Cursillos, Madrid 1984, 44; citado en Testimonio 4 (1988) 156.

[2] Cf. Ponencia de Venezuela en el IV Enc. Mund., Retos que presenta al MCC la tarea de evangelizar las culturas y las estructuras temporales, en Testimonio 4 (1988) 154-158.

[3] Cf. AA, 16.15; ChL, 29.

[4] CPSNE, 52; Vertebración. 195.

[5] Cf. MFMC, 94-95; AA, 10, 14; ChL, 25-30

[6] PP, 81; Cf. GS, 43

[7] III Enc.Lat. Am., A. Conclusiones; Cf. CR, 11-45.

 

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