¿Qué es el Cursillo?

 

Los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento que mediante un método propio, intentan (y con la gracia de Dios consigue) desde la Iglesia, que las realidades de lo cristiano se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de cada persona, para que, descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, conduzca su libertad desde su convicción, refuerce su voluntad con su decisión y propicie la amistad en virtud de su constancia en su cotidiano vivir individual y comunitario.

El Movimiento de Cursillos, consiste en proclamar la mejor noticia de la mejor realidad: que Dios en Cristo nos ama. Comunicada por el mejor medio que es la amistad, hacia lo mejor de cada uno, que es su ser de persona, su capacidad de Convicción, de Decisión y de Constancia.  

Y lo que hay que enfatizar hoy, ahora y desde ya, para estar al filo de lo que hoy se debate es el posibilitar y facilitar a cada persona un encuentro consigo mismo siempre absolutamente imprescindible para poderse encontrar con Dios y con los hermanos.
El Cursillo de Cristiandad es una vivencia, un encuentro profundo  del hombre con Dios y su Mensaje, de una manera personal y madura, que hace sentir como la Buena Nueva es un presente aplicable y adaptable a nuestra vida, a nuestro día a día, a nuestra cotidianidad...

Son tres días de parada en el ajetreo diario, para así poder profundizar en la realidad de uno mismo, la de los demás y la del mundo que nos rodea, desde la perspectiva de un Jesucristo cercano que ama a cada hombre sin importar sus circunstancias. Es descubrir el Amor incondicional de Dios hacia nosotros. Es conocer a Cristo en toda su plenitud con el hombre.

Es una proclamación kerygmática de lo fundamental cristiano. Es volver a los primeros tiempos de la Iglesia, mediante una proclamación vivencial y testimonial de la esencia de la doctrina del Evangelio llevada a la vida. Es la explosión del contenido vivo del cristianismo. Es aprender a llevar a nuestra vida concreta el Mensaje de Cristo, con nuestras limitaciones, defectos y problemática. Es APRENDER A VIVIR EN CRISTIANO.

Cursillos, al ser un Movimiento y no una asociación, no impone nuevos compromisos sino que redescubre los que le cristiano tiene en virtud de su bautismo.

Así, para aquellos que provienen de algún grupo o comunidad, el Cursillo puede suponer una experiencia gratificante que les ratifique en su opción de fe y les haga volver a sus comunidades de origen con renovado entusiasmo.

 

“Los Cursillos de Cristiandad son un instrumento suscitado por Dios
para el anuncio del evangelio en nuestro tiempo” (Juan Pablo II)

 

Cursillos de Cristiandad es un movimiento de Iglesia con carisma propio en el campo de la evangelización y del acercamiento al mundo no creyente del Evangelio que posibilita la vivencia y convivencia de los contenido esenciales de la fe cristiana.

Con un estilo vivencial, sencillo y cordial, buscando propiciar en quienes asisten a un Cursillo una conversión inicial, animando a desarrollarla y profundizarla insertándose después en algún grupo, comunidad o servicio eclesial, de modo que contribuya a tomar conciencia responsable de la dimensión humanizadora y salvadora de la fe que será siempre compromiso en la vida concreta.

 

En resumen

 

·  Cursillo es el nombre que se da a un Curso muy breve pero intenso de tres días.

·  Se apellidan de Cristiandad siguiendo la línea del Santo Padre Pío XII de "Hacer Cristiandad, Estructurar Cristiandad, Vertebrar Cristiandad", para renovar cristianamente la sociedad.

·  Es un Movimiento de Evangelización de la Iglesia Católica, cuya finalidad es lograr la conversión del Hombre para que este, lleno del amor de Dios, fermente de Evangelio los ambientes.

·  Un instrumento suscitado por Dios para anunciar el Evangelio de Nuestro Tiempo : Juan Pablo II. Abril 20/1985.

·  El resultado de una larga preparación y búsqueda ansiosa llena del Espíritu Santo, quien dirige, guía y perfecciona a su Iglesia, para renovar la Faz de la Tierra.

 

Método del Cursillo

 

La proclamación gozosa de los aspectos fundamentales de la fe cristiana se hace por laicos y sacerdotes y es reforzada por testimonios de vida y todo orientado, sobre todo, a un paso de conversión personal y al descubrimiento de que todo cambio individual es siempre dinamizador de las realidades de este mundo.

Los asistentes a un Cursillo no reciben directrices concretas de ningún tipo, puesto que se tiene el máximo respeto por las opciones personales.

 

Desde esta perspectiva, el Cursillo tiene cuatro etapas:

 

Preparación: motivación del cursillo y planteamiento de la pregunta ¿Quién soy yo?.

Proclamación: llamada a crecer en plenitud y a un vivir cristiano en profundidad, opción a la fe de un planteamiento personal.

Conversión: respuesta que pide la opción por la fe. Poner a Cristo como eje de nuestra vida, siendo al mismo tiempo conscientes del compromiso que esto comporta.

Proyección: redescubrir la realidad que nos rodea. Deseo de participar en su transformación. Valorar la necesidad de la comunidad cristiana. Apertura a las preguntas ¿Dónde vamos?, ¿Qué tenemos que hacer?

   

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  Grupo del Miércoles MCC; Copyright © 2007, Secretariado Arquidiocesano de Arequipa (Perú). Revisado: sábado, 29 marzo 2008