Descubrir la Misa

 

LA EPÍCLESIS CONSECRATORIA

Epíclesis significa literalmente invocación sobre. En el vocabulario litúrgico, la epíclesis, que acontece una vez finalizado el canto del Sanctus, es la invocación del Espíritu Santo, sobre las ofrendas, “de manera que sean para nosotros el cuerpo y la sangre de Jesucristo, nuestro Señor” (plegaria eucarística II), sobre la comunidad misma para que participe de los frutos de la eucaristía, “para que sea reunida por el espíritu Santo en un solo cuerpo”. La primera se llama epíclesis de consagración; la segunda, epíclesis de comunión.

La plegaria eucarística I, que repite el antiguo canon, no presenta invocación explícita al espíritu Santo. Se considera que la plegaria santifica plenamente esta ofrenda, que precede inmediatamente a la institución de la cena por Cristo, tiene valor epiclético.

Las plegarias II, III y IV sitúan la epíclesis justo antes de la institución. La plegaria III, que es una creación reciente, muestra bien el sentido que la Iglesia da a la epíclesis:

Por eso, Padre, te suplicamos
Que santifiques por el mismo Espíritu
Estos dones que hemos separado para ti,
De manera que sean
Cuerpo y sangre de Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro.

 

LUIS PASTOR