Descubrir la Misa

 

PLEGARIAS EUCARÍSTICAS (I)

Existen en nuestra rica liturgia innumerables plegarias eucarísticas que embellecen las celebraciones de la eucaristía. Nosotros pondremos nuestra atención en las cuatro más conocidas para los fieles.

Plegaria Eucarística I o canon romano. San Gregorio nos dice que la compuso un escolástico o literato. Aunque su origen puede remontarse a tiempos de San Dámaso (366-384) no alcanzará su forma definitiva hasta finales del siglo VI. Posee pinceladas de la liturgia griega sobresaltando después su carácter eminentemente romano: ritmo amplio, abundancia de vocabulario, tecnicismos latinos...

Su estilo es muy particular: Se siente el gusto romano, solemne y redundante, y, a la vez, breve y conciso.

Destaca la conciencia de la unidad de la Iglesia entorno a la Eucaristía; la idea de acción de gracias y el alcance universal del sacrificio redentor de Cristo; la importancia de la inspiración bíblica; el tema de la salvación universal: la misión de la Iglesia, que ha de aunar a todo el orbe; el de la gloria de Dios; el de la santidad: dieciocho veces aparece el término santo.

Plegaria Eucarística II. Está compuesta sobre la base de San Hipólito, es decir, de la más antigua que conocemos. Posee un sabor de cercanía a los apóstoles. Volver a
celebrar hoy la Eucaristía en términos muy similares a los empleados por nuestros hermanos del siglo II, da a nuestra plegaria una raigambre y un sentido de perennidad y universalidad que la hacen más sólida.

Las características de esta plegaria son:

Línea sencilla y clara, que discurre de forma unitaria, en plan similar a la bendición hebrea.

Cristocentrismo. Toda la historia de la salvación está vista en Cristo, desde la creación (por él, que es tu palabra, hiciste todas las cosas). El motivo de la Eucaristía es Cristo y sólo él. Su historia es la única desarrollada.

En cuanto a su uso, la Ordenación General del Misal indica que “por sus mismas características, se emplea mejor en los días ordinarios de entre semana, o en particulares circunstancias”.

LUIS PASTOR